El presidente del Senado de la República, Miguel Barbosa, precisó que las dos Cámaras (Diputados y Senadores) pueden recepcionar la solicitud de ciudadanos sobre un tema transcendente y constitucional el día de las elecciones federales.
Al respecto, este miércoles, Andrés Manuel López Obrador entregará a nombre de Morena, 2.7 millones de firmas para solicitar la realización de una consulta ciudadana en materia energética para el primer domingo de junio del 2015.
Una vez que se presenta la solicitud, el INE entrega un formato para que se recopilen, recauden y recojan las firmas de apoyo, las cuales deben representar el 2 por ciento de la lista nominal de electores para iniciar el procedimiento y se envían a la Suprema Corte de Justicia de la Nacional para que determine la trascendencia y constitucionalidad de la materia y se construya la pegunta conforme a la cual podrá llevarse a cabo la consulta respectiva, detalló Barbosa.
En entrevista para el programa «Ciro Gómez Leyva por la Mañana», aseveró que una vez logrado este procedimiento, se regresa al INE toda la documentación respectiva para que organice la consulta popular coincidente con la fecha de la elección federal.
El INE tendrá 30 días para hacer la revisión respectiva, por lo que la Corte tendría que estar resolviendo la constitucionalidad y trascendencia de la solicitud la primera o segunda semana de noviembre.
Aclaró que quien realiza la solicitud no son partidos políticos, son ciudadanos, por lo que «el día de hoy, lo harán ciudadanos que son dirigentes y militantes de otro partido político, Morena».
Mientras que este martes, fueron enviadas al INE las firmas que corresponden a ciudadanos del PRD, senadores y senadoras, «y así le estaremos haciendo para que el 15 de septiembre, fecha límite para presentar las mismas, no tengamos nada en nuestras manos y todo esté enviado al órgano público correspondiente, que es el Instituto Nacional Electoral».
Miguel Barbosa detalló que la pregunta es propuesta desde la solicitud y se revisa y estructura de tal forma que no sea inductiva, y que no provoque confusión en el voto, además de que es atacable lo que determine la SCJN, «pero vamos a ver, es la primera experiencia en esta figura de democracia directa, de democracia participativa».
