Boletaje por las nubes

Con los Acereros de Pittsburgh, los Jets de Nueva York, los Osos de Chicago y los Empacadores de Green Bay como contendientes, el Super Bowl XLV será el de las entradas más costosas en la historia de la NFL.

En caso de que los fanáticos de los Acereros tengan la oportunidad de ver a su equipo jugar por su séptimo trofeo Lombardi, se encontrarán, también, con los altos precios de los boletos, sin mencionar las cifras que alcanza la reventa.

No es que solamente los seguidores de Pittsburgh se hagan ilusiones. Los de los Jets están confiados en adquirir entradas para el “Súper domingo” y los de los Empacadores han reservado la mayoría de los vuelos para Dallas.

Cualquier combinación de los equipos que están a la caza de un sitio en el Super Bowl hará que los precios de las entradas se inflen.

El costo más alto por una entrada para el 6 de febrero, en el sitio de reventa StubHub ya pasa los 11 mil dólares, casi 10 veces el precio original.

La liga también espera imponer una marca en las solicitudes de acreditación para los medios de comunicación, con más de cinco mil. “El interés que hay por los equipos que sobreviven, el hecho de que Dallas será anfitrión por primera vez y la creciente cobertura mundial del evento son factores para esto”, dijo el vocero de la NFL, Brian McCarthy.

Las sacudidas por las entradas para los juegos de campeonato del domingo ya se han sentido.

En StubHub, los boletos para el duelo entre Jets y Acereros se venden con un promedio de 410 dólares, con igual número de asientos vendidos para los aficionados de Pennsylvania y de Nueva Jersey, lo que sugiere que habrá un buen número de playeras de los visitantes.

Estos números se han convertido en los segundos más altos para una final de conferencia en los 10 años de historia de la compañía en línea, únicamente superado por el juego entre los Osos y los Empacadores de horas antes. En el sitio de oficial de reventa, NFL Ticket Exchange, los asientos tienen un costo entre los 343 y siete mil 500 dólares.

Los Acereros son parte de ese sistema de reventa por internet y han tenido “una tonelada de ofertas” para un asiento en el Heinz Field, dijo el vocero del equipo Dave Lockett. “Una sorprendente cantidad de fanáticos de los Jets están tratando de acceder al juego”, añadió el ex quarterback de los Gigantes Phil Simms, quien estará en una de las transmisiones televisivas.

“Nunca me había dado cuenta de que hay tantos seguidores de los Jets, pero mucha gente de mi vecindario me ha dicho que manejará hasta Pittsburgh para ver el partido”, añadió Simms. “Todos ellos quieren ir y comprar boletos para ser parte del evento”.

La oficina de los Acereros informó que los boletos para la temporada se agotaron para los abonados antes de que finalizara la campaña regular. Han hecho lo mismo con las entradas para el Super Bowl. El pasado martes, el equipo hizo un sorteo por algunas entradas y notificó a los ganadores el jueves. Para acceder al sorteo, los abonados tuvieron que depositar 800 dólares más un cargo de 30. Si su equipo vence a los Jets, los boletos serán emitidos la próxima semana. “Cada equipo está obligado a usar un sistema de sorteo para distribuir esas entradas”, dijo McCarthy.

Los precios originales para el Super Bowl XLV son de 600 dólares y llegan a superar los mil 200. En el sitio de NFL Ticket Exchange, las entradas van de los tres mil 126 hasta los 16 mil 480 dólares. El costo promedio en StubHub es de tres mil 226 dólares, cerca de la media para el Gigantes contra Patriotas de 2008.

Cada equipo que juegue el Super Bowl tendrá un 17.5 por ciento de los cerca de 100 mil asientos del Cowboys Stadium. Los Vaqueros recibirán un 5 por ciento y los otros 29 equipos recibirán un 1.2 por ciento. La liga distribuye el otro 25.2 por ciento.

Agencia El Universal