Brasil, que hace cuatro años en Londres sufrió un gran descalabro de 3 goles a 0 ante un México inmenso, debió esperar cuatro años para coronarse como monarca olímpico.
Triunfo difícil, tozudo, de mucho esfuerzo y no tanto futbol, pero victoria al fin.
Alemania forzó un empate a un gol en tiempo regular, llevó a los cariocas a los tiempos extras y en penales tuvo el fracaso a su especulación.
Neymar Jr. anotó el tiro definitivo para quedar 5-4 en la tanda.
El llanto del jugador del Barcelona coronó una competencia sin mucho brillo, pero donde fallaron protagonistas como el campeón México.
