El presidente Felipe Calderón ofreció un mensaje con motivo de la muerte del Senador Alonso Lujambio, quien perdiera la vida este martes, luego de padecer un severo cáncer.
Acompañado de su esposa Margarita Zavala, el mandatario quien se encuantra en Nueva York, destacó la trayectoria de Lujambio como ex consejero del Instituto Federal Electoral (IFE), ex presidente del Instituto Federal de Acceso a la Información Pública (IFAI), al frente de la Secretaría de Educación Pública (SEP) y aseguró que por su compromiso con México pudo haber sido el mejor senador del país.
Señaló su profundo pesar por la muerte de Lujambio Irazábal a quien calificó como uno de los mexicanos más destacados plenamente comprometido con el país y quien contribuyó al bien común como gran servidor píblico bondadoso y congruente, amigo leal, alegre y valiente.
«Es una es una gran pérdida y envío mi más sentidas condolencias a Teresa Toca, a sus hijos, familiares, amigos y colaboradores y seguidores (…) Margarita y yo les mandamos un abrazo y los acompañamos en este momento tan amargo y difícil. Es una pérdida dolorosa e irreparable no sólo para nosotros sino para todo México: Alonso Lujambio era uno de sus hijos mas destacados».
En el mensaje, emitido desde Nueva York en donde realiza una gira de trabajo, el mandatario destacó que con la muerte de Alonso Lujambio «México pierde a un hombre de Estado a un ser humano bondadoso y congruente, a un amigo leal, alegre y valiente, ese una gran pérdida».
Con la voz entrecortada, el mandatario dijo que la muerte de su ex colaborador es una «pérdida dolorosa e irreparable».
Tanto el mandatario como su esposa vestían de negro en el momento del mensaje y se les veía conmovidos por el deceso.
El mandatario dijo que a nombre del pueblo de México, del Gobierno Federal y al de su esposa Margarita y el suyo, «el profundo pesar que nos ha causado la noticia del fallecimiento del Senador Alonso Lujambio Irazábal».
Dijo que con su muerte, «México pierde a un hombre de Estado. Perdemos a uno de los mexicanos más lúcidos, a un académico plenamente comprometido con la transformación de la realidad y con la construcción del bien común. Un gran servidor público y un gran político; a un ser humano bondadoso y congruente. Perdimos, también, a un amigo leal, alegre y valiente. Es una gran pérdida».
Expresó sus más sentidas condolencias a Teresa Toca, su esposa, a sus hijos Íñigo, Tomás y Sebastián; a todos sus familiares, para todos sus amigos, a todos sus colaboradores y seguidores».
Envió a nombre de su esposa y él un muy fuerte y sentido abrazo «con todo nuestro cariño y los acompañamos en este momento tan amargo y tan difícil».
Consdideró que se trata de una pérdida dolorosa e irreparable, «no sólo para quienes conocimos, apreciamos y admiramos, personal y profesionalmente, a Alonso Lujambio, sino, también, a todo México, que pierde a uno de sus hijos más destacados».
Recordó que dedicó su vida y sus talentos a la construcción solidaria del bien común y a la construcción de un México distinto y mejor. Prestó invaluables servicios al país, desde diversas posiciones.
Mencionó su participación en la negociación para una reforma política que impulsó, de manera definitiva la transición a la democracia, en la integración del Instituto Federal Electoral y de su Consejo, que ha sido el que mayor prestigio ha gozado hasta la fecha, que entonces fuera presidido por José Woldenberg, el Consejero Alonso Lujambio fue uno de sus más destacados integrantes y de sus más activos partícipes.
«Fue así, artífice de la creación y consolidación del Instituto Federal Electoral, como una instancia autónoma y ciudadana, pilar de la transición democrática de México», dijo Calderón Hinojosa.
Destacó su «profunda convicción democrática lo hizo, también, pieza clave, primero, en el diseño y en la redacción de la Ley Federal de Transparencia y Acceso a la Información y, luego, en la consolidación del Instituto Federal de Acceso a la Información Pública, el IFAI, donde fue uno, también, de sus más destacados integrantes, su Presidente, y desde donde luchó por la transparencia y la rendición de cuentas en México».
Mencionó que como secretario de Educación Pública, durante su gestión, «trabajó incasablemente para que las niñas y los niños, los jóvenes mexicanos, tuviesen mayor acceso a una educación de calidad».
Aseguró que su gestión fue crucial para lograr, por ejemplo, un cambio trascendente; el cambio en la carrera magisterial, orientando la labor de los maestros hacia la calidad; así como para introducir, por vez primera, la evaluación magisterial en el sistema educativo mexicano.
También, lo fue para la expansión de la educación media superior en México y para la interconexión digital de las escuelas en el país.
Dijo que como militante del PAN fue un extraordinario académico y estudioso del pensamiento y obra de nuestros fundadores, y de la doctrina e ideología del humanismo político.
Agregó que desde la academia, «quizá, su vocación más querida, Alonso, también abrazó, con pasión, la noble tarea de educar y de formar a varias generaciones de profesionistas al servicio de México, algunos de ellos mis más cercanos colaboradores, en quienes dejó una huella imborrable».
Finalmente, recordó, fue electo senador de la República, alcanzando, si bien brevemente, un anhelo de toda su vida. Yo estoy seguro de que Alonso habría sido, sin lugar a dudas, y por su profundo e inigualable conocimiento del Poder Legislativo mexicano, el mejor Senador de México.
Aseguró que el ex funcionario «tenía no sólo un profundo e inagotable amor por México, sino también, una gran pasión por la vida. Y fue, precisamente, ese amor por México el que lo hizo darnos a todos una lección de valentía y de entereza, al enfrentar la terrible enfermedad que lo aquejaba, y al regresar de su convalecencia para tomar protesta como senador de la República».
Finalmente comentó que Lujambio será recordado, no sólo como un hombre lúcido y brillante, sino sobre todo, como un hombre cabal e íntegro y un servidor público intachable. Un político con verdadera visión y pasión por México. Hasta el último de sus días, Alonso Lujambio sirvió a la Patria. Y hoy, la Patria y los mexicanos lamentamos profundamente su partida.
«Descanse en paz, mi querido amigo, compañero y colaborador, y compañero de muchas, muchas batallas, Alonso Lujambio Irazábal. Y nuestro pésame para su familia y amigos», concluyó el mensaje.
INF./GRUPO FORMULA
