¡Canto al Árbol!

Tal vez debería de emplear un título poético. Algo así como “Oda al árbol”. Sin embargo me detengo y mido mi distancia, porque hay en este planeta infinidad de poetas que han dedicado su pluma a alabar al ser vivo, carente de alma y de movimiento propio, pero que es el origen y el sostén de la vida de los otros reinos: el animal y el humano. Alabar al árbol, sobre todo en su día mundial, debería ser una obligación para todos los escolares y los papás de los escolares. El mundo entero está en deuda con el árbol, con los bosques, con los ríos, que son como sus hijos, con las aves, a las que les presta abrigo. El hombre debería seguir adorando al árbol, que un día fue destruido por el rayo, el fuego de allá arriba, que devino en deidad.

Tiempo es éste, fue este martes de junio 28, de recordar y compartir con ustedes (los lectores que son el sustento, el único soporte, del otro TIEMPO, el de Oaxaca) uno de tantos poemas que el Árbol del Tule, nuestro árbol, orgullo de Oaxaca y del planeta entero, ha inspirado al hombre. El gran poeta mexicano, Juan de Dios Peza, autor de “Fusiles y Muñecas”, entre otras grandes obras literarias, al venir a Oaxaca, en el siglo pasado, quedó extasiado ante la presencia del coloso. De su inspiración brotó ahí mismo lo que a continuación le transcribo.

“ El Ahuehuete de Santa María del Tule” “¡Con qué pompa a la vista/ te presentas titán de estas/ risueñas soledades!/ Si sacuden tu copalas/ tormentas, / sollozan en las ramas las edades./ ¿Qué te puedo decir?/ Inspiras tanto que a mí/ me basta recoger tu nombre/ y darte mi mutismo/ como canto./ ¡Junto a un árbol así nada es el hombre!/

Muchas veces hemos hablado acerca de las obras de los grandes escritores mexicanos, que han sido traducidas a diversos idiomas, los más importantes del planeta. Aquí le comparto el mismo poema, en la versión al Inglés, que el propio Juan de Dios Peza, nos legó a sus lectores. Espero que usted o alguien de su querida familia lo disfrute de la misma manera que acaba de leer el texto original. Esté usted seguro de que muchos visitantes europeos, al admirar ese portento de la naturaleza, que brinda cantidades de oxígeno, abrigo directo a los nidos de miles de pajarillos, alegría a tantos niños que acuden a conocerlo, habrán escrito muchos poemas en su honor. Eh aquí la versión en la lengua inglesa.

“The Ahuehuete of Santa María del Tule”. “ How grand and stately/ the sight of you colossus/ of these inviting solitudes!/ When storms rock/ your crown, all the ages/ moan in your branches./ What could I possibly say to you?/ You inspire me so much/ I´d rather withdraw your name/ and give you instead my silence/ in the form of a song: / Next to a tree like this, / a name means nothing.//

Debo decirle que, en este caso, la traducción es tan grandiosa como el texto original. No encuentro que haya otra persona, que haya hecho tan magnífica versión al Inglés. El documento consultado, simplemente da el crédito al propio autor, gran poeta, Juan de Dios Peza. Doble mérito, entonces, para uno de los más destacados escritores mexicanos que han existido. Voy a hacer memoria, para ver si logro recordar dónde quedó mi alabanza al Árbol del Tule, que se complementa con un dibujo alusivo. Marvelous ahuehuete!