El país al día en la palma de tu mano, te presenta lo que dicen los generadores de opinión en las columnas políticas de los diarios nacionales con respecto a las elecciones en el Estado de México
EL UNIVERSAL
BAJO RESERVA
DESDE EL EDOMEX se filtra la advertencia en voz baja: a partir del 3 de julio, cuando la entidad tenga gobernador electo, el mandatario saliente, Enrique Peña Nieto, transformará su rol político y su discurso, para presentar mayores definiciones sobre la agenda nacional. Ha explicado a su círculo cercano que tendrá un proceso creciente con vistas a una nueva personalidad pública luego de que entregue su despacho, el 15 de septiembre. Por lo pronto gravita ya en discusiones privadas, que prepara con rigor, como las que ha sostenido con varios personajes clave sobre temas como la reforma política. Al respecto ha dicho que se opone a la reelección de legisladores y a la ratificación del gabinete por parte del Senado, una de las aportaciones más insistentes del líder senatorial Manlio Fabio Beltrones.
LA JORNADA
JULIO HERNÁNDEZ LÓPEZ – ASTILLERO
El poder inductor de las coincidentes encuestas de opinión publicadas ha asentado ya la percepción de que las próximas elecciones del estado de México serán solamente un trámite para formalizar el triunfo del priísta Eruviel Ávila. Según tales sondeos, el principal opositor, Alejandro
Encinas, tendría menos de la mitad de intención de voto que el tricolor, que ganaría incluso si se sumaran los porcentajes acumulados en esos ejercicios por el aspirante del sol azteca y el rezagado panista Luis Felipe Bravo Mena.
En el estado de México, el arsenal disponible hace pensar en un triunfo a como dé lugar del candidato oficial a la sucesión, el chapeado presidente municipal de Ecatepec (con licencia definitiva), que así sería un escalón necesario en el ascenso de Enrique Peña Nieto rumbo a Los
Pinos. Para garantizar ese obligado triunfo se han utilizado ríos de dinero provenientes de diversas fuentes (incluso, en pequeñas porciones, de las asignaciones partidistas legales), en un proceso de blanqueo monetario que ha hecho posible el apabullamiento propagandístico, el control de medios de comunicación, el reparto de efectivo entre organizadores electorales y votantes bajo cuota y la sujeción del órgano oficial de asuntos electorales.
EL SOL DE MEXICO
AURORA BERDEJO – VANGUARDIA POLÍTICA
Si alguien suponía que la izquierda estaba debilitada frente al que se dice inevitable triunfo del PRI en las elecciones del próximo 3 de julio, donde se elegirá al nuevo gobernador, vaya susto que
Luiz Inacio Lula Da Silva les metió a los otros partidos. Tan es así que ayer se reunió primero con
Marcelo Ebrard y luego con Alejandro Encinas, previo al debate que este último sostuvo con los abanderados de la coalición «Unidos por Ti», Eruviel Ávila y del PAN, Luis Felipe Bravo Mena.
Y mientras la coordinadora de la bancada del PAN en la Cámara de Diputados, Josefina Vázquez
Mota, desde hace un año dejó plenamente establecido que no jugaría como candidata de su
partido por el Edomex, a Bravo Mena y Ulises Ramírez, ese partido los dejó a su suerte y sin
dinero, además de que ni siquiera estuvo presente en su «destape» el presidente del CEN de
Acción Nacional, Gustavo Madero.
LA SECCIÓN DE ADRIANA.-*** Al momento de cerrar este espacio, se realizaba el último debate entre Alejandro Encinas, Eruviel Ávila y Luis Felipe Bravo Mena. El priísta traía corbata roja; el perredista, amarilla y el panista, azul claro. Hay que señalar que aunque Encinas, de acuerdo a algunos sondeos, había salido vencedor en los dos anteriores, la ventaja que Eruviel Ávila les lleva a él y a Bravo Mena, de plano, ya no la podrán remontar. Por más esfuerzos que siguió haciendo el panista con un tono enjundioso y su frase recurrente de «no se trata de descubrir el agua tibia», siguió en picada.
EXCELSIOR
FRENTES POLÍTICOS
Coincidencia o no, Luis Felipe Bravo Mena y Alejandro Encinas estuvieron en el mismo hotel, instalados desde horas antes del debate. Con diferencia de tres minutos, el perredista bajó primero. La suerte estaba echada y Eruviel Ávila quedó en medio de sus contrincantes y tuvo que defender su proyecto ante las acusaciones directas de Encinas y Bravo Mena. El panista, por cierto, al final fue sacado de sus casillas por un Encinas que dio la impresión de romper ese posible pacto de no agresión, pues en el último minuto pidió no votar por Acción Nacional. Así terminó el último debate entre los aspirantes a la gubernatura del Estado de México. De aquí en adelante, que gane el mejor.
A pesar de la ventaja electoral que mantiene el candidato a gobernador por el PRI en el Estado de México, Eruviel Ávila, en ese partido político están “ocupados” ante la posibilidad de que el
Movimiento de Regeneración Nacional que encabezan Andrés Manuel López Obrador y su incondicional, el diputado del PT, Gerardo Fernández Noroña, “revienten” la elección del 3 de julio argumentando la inequidad y el despilfarro de la campaña tricolor. Tan en serio toman esa posibilidad que incluso capacitan a sus cuadros mexiquenses, “por si acaso”.
JOSÉ CÁRDENAS – VENTANA
Igual se le acabó el tiempo a Luis Felipe Bravo Mena. ¿Luis Felipe… qué? ¡Ah sí!, el candidato del
PAN. Agoniza por luchar sin descanso. Según él: “Esto no se acaba hasta que se acaba”. ¿Algún
otro elemento de análisis? Ninguno, sólo la abnegación.
Como las macetas, Luis Felipe y Alejandro no pasarán del corredor. Igualito que hace 18 años. Ni
la suma de todos sus votos les alcanzarían para ganarle a Eruviel. MONJE LOCO: Caudalosos ríos de “lana” corren en el Edomex. Tantos, que el árbitro electoral aprobó el Acuerdo 97, que prohíbe revelar gastos de campaña de todos los candidatos y partidos hasta enero de 2012. Aunque el nuevo góber asuma el poder desde septiembre. Eso es lo de menos, ¿verdad? Nadie sabe, nadie supo…
RICARDO ALEMÁN – ITINERARIO POLÍTICO
NO SABEN PERDER
El pasado lunes adelantamos aquí que, luego de la derrota aplastante que sufrirá en el Estado de
México, la izquierda partidista gritará “¡Fraude, fraude!”, y la misma noche del 3 de julio
desconocerá la elección.
Hoy todos conocen la estrategia del PRD y de sus aliados, gracias a que el jefe estatal de los
amarillos, Luis Sánchez, ratificó que “el PRD no aceptará el resultado en el Estado de México”.
¿Por qué al final del proceso, cuando lo seguro es que serán derrotados, cuando gastaron el
dinero y engañaron a todos? ¿Por qué razón Alejandro Encinas compra esa estrategia, que lo hace
ver como vulgar oportunista de la política?
La respuesta es simple. Porque ni el señor Encinas ni su jefe, Andrés Manuel López Obrador, y
menos los líderes de la izquierda mexicana, son demócratas. ¿Y cómo se mide si un político es o
no un demócrata? Otra vez la respuesta la regala el sentido común. La primera regla que aprende,
ejercita y cumple un político que aspira a ser un demócrata es la lección de la derrota. Es decir, lo
primero que aprende es saber perder.
Es una vergüenza, para la democracia mexicana, claro, que una incipiente democracia
latinoamericana, como la peruana, haya ofrecido una lección en su más reciente proceso electoral
presidencial. La noche de la elección, la candidata derrotada reconoció su derrota, felicitó al
ganador, y punto. Y seguramente los acólitos del mesías tropical, su claque de intelectuales y
periodistas orgánicos —todos ellos conocidos por su gusto por el autoritarismo y su fobia por la
democracia— argumentarán que no hay nada peor en el mundo que el horroroso aparato electoral
priista, con todo el peso del Estado, todo el dinero público, con todo el corporativismo y con lo peor
de la política.
En México está por regresar el PRI, porque la derecha del PAN y la izquierda del PRD —junto con
sus groseros partidos familiares— han sufrido la más escandalosa derrota cultural. El PRI de Peña
Nieto va de regreso —con Eruviel Ávila por delante— porque el PAN y el PRD no son alternativa,
porque son igual o peor que el PRI. Al tiempo.
YURIRIA SIERRA – NUDO GORDIANO
DIEZ DÍAS
Iniciamos el countdown rumbo a las urnas mexiquenses. Sólo faltan 10 días. Y, ¡caray!, una
campaña casi decepcionante. Tal vez nuestro error fue haber pensado que los tiempos nos exigían
uno que otro vuelco para aderezar mejor este proceso electoral que pinta para repetirse, aunque
con algunas modificaciones, el próximo año.
Los priistas van que vuelan a conservar la gubernatura, con un candidato que, sí, sorprendió al no
ser del Grupo Atlacomulco, pero que para estos días ha logrado casi convertirse en uno de
aquéllos.
Los perredistas, que presentaron a un candidato al que no le ha ido tan mal en los debates (se le
ha reconocido como el más elocuente), ni así han conseguido levantar de forma significativa los
números que arrojan las encuestas.
Y los panistas a los que, bueno, no se les augura un éxito electoral ni en lecturas de tazas de café,
y eso que su candidato lo repite en cuanta oportunidad tiene. Las campañas, aun con un primer debate oficial, con un segundo, y apenas ayer miércoles el
tercero y último, no han dado ni una sola sorpresa, nada más un par de escándalos y un photoshop
que no mueven las cifras de ninguno.
Al menos, como para preocupar al puntero. Porque los acarreados, la homofobia, la torpeza y el
acartonamiento en los debates no le han movido un pelo al candidato priista, y eso que no se ve
que use tanto gel.
Ayer, varios diarios de circulación nacional (Reforma, Milenio y El Universal) publicaron el resultado
de sus encuestas. En todas, Eruviel Ávila dobla a Alejandro Encinas, su más cercano competidor.
Son diez días los que quedan y ya no se esperan mangas armadas de tal forma que hagan que el
candidato puntero descienda de ese más o menos 50% del electorado que tiene en su bolsa, por
las razones que sean.
La elección del Estado de México se concibió como un laboratorio que no cuajó, ni por las ganas
que se veían en un principio… ¿o sí?
LA RAZON
ROZONES
A ENCINAS LE FALTAN REPRESENTANTES.-Con la novedad de que los partidos que postulan a Alejandro Encinas al Edomex, sólo han podido
acreditar 57 por ciento de sus representantes de casilla. “Significa que no tienen ni siquiera los
militantes o simpatizantes que vayan a cuidar las casillas el 3 de julio. Luego cuando pierdan, se
van a decir robados y defraudados”, advirtió el representante del PRI ante el IEEM, César Camacho Quiroz. Y no anda errado, pues el dirigente nacional del PRD, Jesús Zambrano, augura
que se “está prefigurando un fraude electoral”. El mismo guión de 2006.
ADRIÁN TREJO – ENSAMBLE
Absolutamente de nada le sirvió a Luis Felipe Bravo Mena el relanzamiento de su campaña. No
hubo tal. Y ahora los panistas se preguntan ¿qué hicieron Ulises Ramírez, encargado de la
estructura y Gustavo Madero por su candidato? Tendrán que responder.
JULIÁN ANDRADE – MARCAJE PERSONAL
PRD: PEDRO Y EL LOBO
El PRD ya anunció que no va a reconocer el triunfo del PRI en el Estado de México. Es el mismo
cuento de siempre. Las elecciones sólo son válidas si ganan ellos.
Es la ruta de descalificar al árbitro, con las perniciosas consecuencias que ya conocemos. En 2006
estuvieron a punto de destruir al IFE y ahora intentarán lo propio con un instituto local.
Lo interesante es que nunca nos han explicado cómo hicieron para que sus diputados, sus
senadores y el Jefe de Gobierno, electos en esa misma jornada, sí resultaran legítimos. Es una falacia y ellos lo saben, que se demuestra con la relación cotidiana que tienen los mandatarios
emanados del PRD con las autoridades federales.
El problema es que lo que generan es una enorme desconfianza con las instituciones y en
particular con las democráticas, lo que no deja de ser triste.
Las encuestas en el Estado de México son bastante claras. Va a ganar el PRI y por un amplio
margen. Sólo una alianza entre el PAN y el PRD puede generar competencia. La izquierda tendrá
un segundo lugar, que si sabe aprovechar le puede servir para proyectarse como una alternativa
competitiva en 2012. Si se radicalizan, como ya están anunciando, lo más probable es que
dilapiden, de nueva cuenta, la posibilidad de crecer electoralmente. Buena parte de las opiniones
negativas que les impiden avanzar electoralmente tienen que ver justamente con esta actitud.
En el fondo, en el PRD apuestan por una cultura de la derrota trasnochada que habla mucho de
nuestro subdesarrollo político y que al final del día no les sirve mucho ni a sus impulsores.
