Conciencia ciudadana es clave de la eficiencia para el reciclaje: Anipac

México.- La Asociación Nacional de Industrias del Plástico (Anipac) estima que con el programa de separación de basura en el Distrito Federal incrementará el reciclaje de plástico en alrededor de un 10%, y reconocieron que se depende de que la ciudadanía en verdad haga la labor de no revolver sus desechos domésticos.

No es la primera vez que el Gobierno del Distrito Federal lanza una iniciativa para que la ciudadanía separe la basura y con ello reciclarla de manera más barata. Durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, ya al amparo de la Ley de Residuos Sólidos (promulgada en 2003) se hizo un programa similar que no funcionó porque nadie aplicó las multas que se señalan. ¿Porqué ahora así habría de funcionar? se le preguntó a los directivos de Anipac.

«Tenemos fe en que funcionará porque partimos de la conciencia social de la gente. Muchas personas ya saben que se requiere separa la basura, que es necesaria la ayuda al medio ambiente», respondió el presidente de la sección de recicladores de Anipac, Carlos Alberto Saldate Paton.

En México sólo se recicla el 15% de las seis millones de toneladas de plástico que se consumen al año. Información de Anipac señala que la iniciativa del GDF permitirá reciclar de una manera más sencilla y hasta disminuir las importaciones de basura procedente de naciones como Estados Unidos, Canadá y Guatemala.

«Esto evitaría importar basura de otros países y con ello se podrá reciclar más plástico para ser procesado en nuevos productos y a bajos costos», aseguró Eduardo Martínez Hernández, presidente de la Anipac.

Desde el pasado 3 de marzo entró en vigor una nueva disposición donde se señala que los martes, jueves y sábados los camiones recolectores de basura se lleven desechos orgánicos, en tanto que los lunes, martes, miércoles, viernes y hasta domingos, sólo residuos sólidos como el plástico.

La Anipac estima que tendrán acceso a un nuevo volumen de plásticos que no estén sucios y con ello no tener que comprar la «basura limpia» que se compra a estadounidenses y canadienses.