De acuerdo al calendario del Instituto Estatal Electoral y de Participación Ciudadana de Oaxaca (IEEPCO), las campañas electorales terminan el uno de junio; todas. Para gobernador, para diputados locales y para concejales de los ayuntamientos en los 153 municipios regidos por el sistema de partidos políticos.
Estamos pues, a nueve días de finalizar el periodo legal en el cual los candidatos y candidatas a los diversos cargos de elección popular debieron exponer al electorado sus propuestas de gobierno estatal o municipal, según la elección de que se trate; o su plan de trabajo legislativo en caso de aquellas y aquellos que pretenden ocupar una curul en el Congreso del Estado.
Si algún candidato a diputado o alguna candidata a diputada ofrece, por ejemplo, pavimentar calles, hacer obras de drenaje o canchas deportivas, introducir servicios (como luz, agua potable) y, entre otras cosas, mejorar los salarios, les está mintiendo. Porque los “representantes populares” no tienen capacidad ejecutiva.
Las y los diputados van a legislar; esa es su función principal. Ciertamente, pueden hacer gestión social y “bajar recursos” (como dicen) para la realización de obras en las comunidades. Pero nada más.
Entonces, que no traten de sorprender a la ciudadanía cuando llegan a pedir el voto.
¿Qué sí pueden prometer las candidatas y los candidatos a las diputaciones locales?
Por ejemplo: Revisar y bajar algunos impuestos y derechos estatales y municipales que ahorcan a la ciudadanía; elaborar una buena reforma electoral sin el desaseo con el cual actuaron los actuales legisladores (en su mayoría); establecer tipos penales para conductas graves como la negativa del padre de proporcionar alimentos a los hijos, ya ven que luego inventan y argumentan no tener empleo ni ingresos con tal de no proveer a sus descendientes; etc.
Propuestas legislativas realmente benéficas a la ciudadanía. Porque luego salen con inútiles puntos de acuerdo que solamente sirven para dar juego mediático y político; o sea, para que la diputada o el diputado salga en los diferentes medios de comunicación y en redes sociales como los grandes benefactores del pueblo cuando en realidad usan a éste para posicionarse.
¿Y saben por qué lo hacen? Para saltar a otro cargo. Por eso se han ganado a pulso que diversos sectores de la sociedad los llame chapulines. Y bueno, ahora seguramente lo harán para abonar a su reelección.
¡Claro, las diputadas y los diputados a elegirse el próximo cinco de junio será la primera generación, por decirlo de algún modo, que gozará del privilegio de la reelección!
Tal vez la posibilidad de reelegirse genere en las y los representantes populares el espíritu de invertir en trabajo legislativo y social el dinero que reciben por fuera, aparte de su dieta legal. Es un secreto a voces que reciben alrededor de cien mil pesos (si no es que más) a fondo perdido; es decir, sin tener la obligación de comprobar.
¡Imagínense! Mientras los representados en muchos casos no tienen ni para comer, pero eso sí, son a los primeros a quienes acuden cuando necesitan del voto, convenciéndolos con una despensa o cualquier cosa a cambio; incluso, dinero, 200 o hasta mil pesos, los cuales solamente les dura uno o dos días.
En cambio, las diputadas electas y los diputados electos a base de la compra de conciencias, a base de beneficiarse del hambre de la gente pobre, tendrán vida de reyes y todavía con la posibilidad de reelegirse.
Por eso, piensen bien por quiénes van a votar. Tiene que ver mucho el perfil de la persona: Que sea honesta, trabajadora, con labor social, con propuestas reales, que cumpla lo que promete. Luego se ve cuando una persona tiene vocación de servicio y cuando tiene vocación de servirse: éstos últimos pululan.
Por cierto, dicen que el candidato perredista a la diputación por Santa Cruz Xoxocotlán, Toribio López Sánchez, si bien ha venido realizando un a campaña de tierra, también ha dejado de cumplir compromisos. ¿De campaña o anteriores? Eso sí no precisaron. ¿O será su equipo el culpable de poner en entre dicho la palabra del abanderado?
Hay también candidatos y candidatas a cargos de elección popular, sobre todo a las diputaciones locales, que en repetidas ocasiones ya tuvieron la oportunidad de estar en la Cámara de Diputados, ¿y qué hicieron? ¿Dónde están sus acciones legislativas? ¿Cómo se benefició el pueblo con su trabajo legislativo? ¡Pregúnteles!
Francamente quien sabe cómo tienen cara para ir a pedir el voto nuevamente. Claro, lo van a pedir ofreciendo despensas y haciendo promesas inviables, que solamente son ganchos para jalar a los votantes.
En fin, que para las elecciones de concejales a los ayuntamientos, también hagan el mismo ejercicio: Examinen a las personas por la cual votarán para la presidencia municipal, y fíjense muy bien quiénes son los integrantes de las planillas. Porque luego resulta las candidaturas a síndicos y a regidores las encarnan personan non gratas, o que no tienen la menor experiencia, o que son familiares de políticos (esposa, hijas, etc).
Recuerden que las personas electas como concejales (en cualquiera de las posiciones) también tendrá derecho a la reelección.
Así es que ustedes saben, o eligen bien o eligen mal.
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