Con la novedad de que la Comisión de Comunicación del Instituto Estatal Electoral y de Participación Ciudadana de Oaxaca (IEEPCO) aprobó dos debates entre los candidatos a Gobernador de Oaxaca: José Antonio Estefan Garfias de la coalición “Con Rumbo y Estabilidad para Oaxaca” (PRD-PAN), Alejandro Ismael Murat Hinojosa de la coalición “Juntos Hacemos Más” (PRI-PVEM-PANAL), Salomón Jara Cruz de Morena, Benjamín Robles Montoya del PT, Joaquín Ruiz Salazar del PRS, Manuel Pérez Morales del PSD, y Francisco Javier Jiménez Jiménez del PUP.
¿Me faltó alguno? Parece que no.
Están programados para efectuarse los viernes 29 de abril y 20 de mayo, a las 19:00 horas. Y consejeros electorales y representantes de partidos políticos valoran la posibilidad de realizar el primer debate en las instalaciones de la Corporación Oaxaqueña de Radio y Televisión (Cortv).
Imagínense el debate:
El foro de la Cortv con su mejor iluminación. Una sala de prensa anexa pero sin acceso al foro para evitar desconcentrar a los candidatos. Los periodistas atentos a la pantalla de televisión puesta en esta sala, donde la señal de internet es malísima, pero eso sí hay una mesa con botellitas de agua, fruta y galletas.
En el foro, hay tantos atriles como número de candidatos desde donde cada uno permanece de pie y pegado al micrófono durante todo el debate. Los candidatos lucen su mejor traje, en su mayoría de color negro, camisa blanca y preciosas corbatas color rojo o vino….mmm… No…solamente el del PRI porta corbata roja.
Más bien, cada candidato luce corbata del color del emblema de su partido político o coalición: Murat, luce corbata roja con espirales verdes y turquesas; Pepe Toño lleva corbata amarilla con rayas azules; Salomón corbata color vino; Benjamín, roja con rombos amarillos; Ruiz Salazar, morada con círculos rosas; Manuel, una color mandarina, y Francisco corbata verde con caracoles blancos.
El moderador profesional contratado ex profeso, con experiencia suficiente en estos menesteres para evitar errores, empieza dando la bienvenida al público asistente y televidente. Los espectadores han comprado bolsas de palomitas de maíz y vasos gigantes con refresco de cola; algunos más, prefirieron una bebida algo más fuerte así como para pasar sustos y tragos amargos.
En los cuartos de guerra hay nerviosismo porque del primer debate depende el repunte o el desplome de los candidatos.
Los organizadores han innovado e instalaron una pasarela al interior del foro, la cual va desde los camerinos hasta los atriles.
El moderador presenta en orden alfabético a los candidatos, y ellos, al estilo de los concursos de belleza, salen de su respectivo camerino y se apean por la pasarela y a cada dos metros se detienen con la mano en la cintura, giran en el mismo lugar, sonríen a la cámara y continúan caminando hasta el atril. Cada uno lleva una banda cruzada al frente donde se lee su nombre y la denominación de su partido o coalición.
El moderador les recuerda las reglas del debate y les pide absoluta seriedad, nada de sacar resorteras, diábolos, gas lacrimógeno o cosas por el estilo. Lo único permitido son los tendederos para sacar los trapitos al sol… bueno, por lo menos sacarlos a los reflectores del estudio de tv.
El moderador anuncia que previo acuerdo, contestarán las preguntas de izquierda a derecha y de derecha a izquierda, pasando por el centro. Y luego formula la primera pregunta de cajón para todos los candidatos: “¿Cuál es nombre completo, lugar de nacimiento, profesión, actividad laboral y sobre nombre, en su caso?… tiene un minuto para contestar”.
Facilísimo. Todos los candidatos responden sin ningún problema. Algunos alzan la mano para rebatir, pues consideran que no todos han hablado con la verdad. “Que jure poniendo la mano sobre la Biblia”, piden. “¡Que nos muestre dónde está enterrado su ombligo”, demandan. Sospechan que dos de los abanderados no han nacido en el estado de Oaxaca.
Pero “Benji” ya tiene los cinco años de residencia efectiva. Necean en que Murat exhiba su acta de nacimiento, y él sin ningún problema la muestra: “Nacido en Tlalnepantla de Baz, Estado de México”, pero también muestra la Constitución local para fundamentar su derecho de sangre porque es hijo del ex gobernador José.
El moderador pide orden en la sala. Luego extrae de una urna translucida un sobre con la siguiente pregunta para todos los candidatos: “¿Qué ingredientes lleva el chocolate y qué haría para impulsar la producción y exportación de este producto?”
Algunos enunciaron los ingredientes del chocolate El Mayordomo, otros del chocolate Carlos V, otros del chocolate “X”. Para incrementar la producción casi todos coincidieron en producir más cacao, pero se atoraron en el tema de la exportación. “Podemos hacer jugo de chocolate”, propuso uno de los abanderados mientras los demás abrían los ojos desmesuradamente.
Las preguntas empezaban a incrementar su grado de dificultad. El rostro de los candidatos se veían aperlados de sudor, tenían la garganta reseca y los dedos de las manos cruzados haciendo “changuitos” para que las siguientes preguntas fueran más fáciles.
Tercera pregunta igual para todos: “¿En qué playa entregaron a Vicente Guerrero? ¿Y qué propone usted para incrementar la afluencia turística en los destinos de Oaxaca?
Algunos dijeron que Vicente Guerrero fue entregado en Acapulco, otros que en Cancún, otros que En la Entrega (Huatulco), etc. Propusieron mejorar la conectividad carretera, aumentar el número de vuelos, atraer cruceros, promover los destinos eco-turísticos y nombrar un Secretario de Turismo que ya haya viajado por todo el mundo para que ahora sí se dedique a trabajar.
Cuarta pregunta: “¿Qué son los chapulines? ¿Y qué propone para mejorar el campo y la producción agropecuaria?
Algunos candidatos respondieron que son una especie de grillos, no políticos, sino grillos de la especie de cri-cri; otros que eran los integrantes de un equipo de beisbol, y algunos más que se trataba de insectos que se crían en sembradíos de alfalfa y que fritos con limón, ajo y sal son un exquisito manjar que se acompaña con guacamole. Hasta agua se le hizo la boca al público televidente, mientras varios candidatos tomaban agua y se limpiaban el sudor.
Edecanes pasaron a los abanderados taquitos de chapulines para demostrar al público el delicioso manjar. Tenían que comerlos. Pero algunos candidatos hacían cara de fuchi murmurando: “¿No tendrán mejor un taco de escamoles?
Esa pregunta estuvo complicadísima. Además respecto del campo contestaron: Dar tractores a los campesinos, mejorar el precio del voto verde, y no embolsarse el presupuesto para la producción agropecuaria.
En total fueron seis preguntas, con sus réplicas y contra réplicas. Debatieron que si el chocolate Carlos V era producción de la empresa de uno de los candidatos, que si Vicente Guerrero fue fusilado en el estado de Guerrero, que si Francisco Gabilondo Soler inventó los chapulines, etc.
¿Quién ganó el debate? Claro, todos se atribuyeron el triunfo. Pero en realidad ganó aquél candidato cuyas respuestas convencieron al público, el que proyectó ser oaxaqueño, no solo en sus palabras, sino en sus gestos, en el tono de su voz, en la convicción de sus propuestas; el que planteó la mejor oferta para los oaxaqueños resumida en diez mandamientos.
1.- Amaras a Oaxaca por sobre todas las cosas.
2.- No dirás el nombre de Oaxaca en vano.
3.- Santificarás las fiestas.
4.- Honrarás a las oaxaqueñas y a los oaxaqueños.
5.- No matarás ni al prójimo ni la esperanza de la ciudadanías a mejorar.
6.-No cometerás actos impuros ni acciones Panamá Papers.
7.-No robarás el dinero del pueblo oaxaqueño.
8.-No darás falsos testimonios ni mentirá (oriundez, padrinazgos políticos o de ex gobernadores).
9.-No consentirás pensamientos ni deseos impuros (no pensar ni el año ni en el sexenio de Hidalgo).
10.-No codiciarás los vienes ajenos (el tesoro público).
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