CRÓNICA POLÍTICA: Nora, Elizabeth y Uriel se van del IEEPCO

Todo tiene un principio y un fin. Y se aproxima la terminación de su consejería en el Consejo General del IEEPCO de Nora Hilda Urdiales Sánchez, Elizabeth Bautista Velasco y de Uriel Pérez García; electos por un periodo de tres años.
¡Qué rápido pasa el tiempo, y es inexorable! Ellas y él formaron parte del paquete de consejeras y consejeros electorales electos a la luz de la entonces recién estrenada Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales (LEGIPE), para las entidades con elecciones inmediatas.
Oaxaca entró en dicho paquete bajo el argumento de tener todos los años procesos electivos por Sistemas Normativos Internos.
Así que integraron el primer Organismo Público Local en la entidad denominado Instituto Estatal Electoral y de Participación Ciudadana de Oaxaca (IEEPCO), junto con Gustavo Meixueiro Nájera como Consejero Presidente por siete años y con Gerardo García Marroquín, Filiberto Chávez Méndez y Rita Bell López Vences como consejeros y consejera electorales, respectivamente, electos por seis años.
Y merced a esa forma escalonada, el primero de octubre del año en curso vence el periodo de tres años de Nora Hilda, de Elizabeth Bautista y de Uriel Pérez. Ups, un mes después del inicio del proceso electoral concurrente en el estado de Oaxaca para las elecciones del 2018; inicia en septiembre próximo.
Evidentemente, el Consejo General del Instituto Nacional Electoral (INE) elegirá con antelación a los tres consejeros electorales (en igual proporción de género) que entrarán al concluir el periodo de las personas indicadas en el párrafo anterior.
De hecho, ayer el INE emitió un comunicado donde informa que el Consejo General, en su sesión de este viernes, “discutirá y, en su caso, aprobará un proyecto de acuerdo que establece sanciones y modifica el proceso de designación y remoción de las consejeras y consejeros de los Organismos Públicos Locales Electorales (OPLE).”
Interesante, el INE empieza a aceitar el engranaje electoral. Claro, en el 2018 habrá elecciones federales, pero además 30 procesos electorales locales. ¡Estará de locura sobre todo por la elección presidencial y de munícipes!
Y más interesante será saber cuáles son las modificaciones en el proceso de designación. Porque en el 2014 el proceso para el primer paquete de consejeras y consejeros de diversos OPLES estuvo plagado de falta de certeza.
Después del examen Ceneval –que fue el mejor, el más serio y el más profesional–, las demás pruebas estuvieron sujetas a una excesiva discrecionalidad, sobre todo la última etapa donde los representantes de los partidos políticos ante el Consejo General del INE se despacharon con la cuchara grande las consejerías.
Y no digan que no, prueba de ello son los casos donde el Consejo General del INE procedió a sancionar con suspensión o remoción a presidentes y consejeros de OPLES porque se cargaron con exceso hacia determinado candidato o porque se supeditaron abiertamente a los partidos políticos, como en Chiapas donde por lo mismo desacataron las reglas de paridad en el registro de candidaturas.
Caray, ¿cuál será el perfil de una persona “idónea” para ocupar una consejería en OPLES? Los consejeros y consejeras del Consejo General del INE se equivocaron en muchos de los casos. Incluso, con tantos escándalos como ha habido en esta máxima autoridad (sobre todo por el manejo de recursos económicos y recortes presupuestales) ya no se alcanza a distinguir la calidad moral de quienes tienen la encomienda legal de designarlos.
Tres años han bastado para mirar con claridad quiénes sí llegaron a los OPLES gracias a padrinazgos o afinidades políticas.
Retomando el tema de las modificaciones a las reglas, una innovación será la existencia de una lista de reserva que “permitirá al Consejo General del INE contar con un mecanismo ágil para atender de forma oportuna vacantes imprevistas en los OPLES en casos de renuncias, fallecimiento o remoción”.
Dicha lista “se integrará por todas y todos los aspirantes que accedieron a la etapa de entrevista y valoración curricular derivada de una convocatoria pública, pero no fueron designados como consejeros electorales”.
En cuanto a las sanciones, la propuesta incorpora la gradualidad de ellas: Amonestación pública, sanción económica y suspensión del cargo por un periodo no menor de tres días, ni mayor a noventa días, sin goce de sueldo y la de remoción, de acuerdo con la trascendencia y contexto particular de la falta.
En fin, se infiere interesante todo el procedimiento de designación y remoción de consejeros y consejeras de OPLES, y tras la aprobación de las modificaciones planteadas seguramente el Consejo General del INE emitirá la convocatoria para empezar a designar a quienes concluyen su periodo este año como Nora Hilda, Elizabeth Bautista y Uriel Pérez en el caso de Oaxaca.
Claro, los salientes pueden participar nuevamente en el procedimiento de selección, salvo la existencia de una nueva disposición en contrario.
¿QUIÉN PARA A TRUMP?
La de Donald Trump más que una política inmigratoria en beneficio de la economía de Estados Unidos, parece una acción racista enfermiza, una fobia descomunal por los latinos y musulmanes, como si por sus venas corriera sangre de una raza superior.
Quien sabe si tiene claro que su país fue creado por inmigrantes: Ingleses que fundaron 13 colonias y que más tarde se independizaron de la corona. Pero no solo eso, sino además es una nación basada en el esfuerzo de personas provenientes de infinidad de países como México y latinos.
El mismo Donal Trump tiene origen inmigrante; su madre, Mary MacLeod, nació en Escocia y a los 18 años partió hacia Estados Unidos, donde se casó con Fred Trump, hijo de inmigrantes alemanes.
Ni los escoceses, ni los alemanes, ni cualquiera de piel blanca es una raza superior.
El caso Donald Trump es para estudio psicológico y científico. Estudiar sus genes descartaría cualquier relación con la genética hitleriana, y cualquier disturbio mental.
Por cierto, la biografía del alemán Adolfo Hitler cita: “Por motivos raciales, Hitler causó la muerte de diecisiete millones de personas, incluyendo seis millones de judíos y entre medio y millón y medio de gitanos, en lo que posteriormente se denominó ‘Holocausto’”.
En fin, que solamente una persona con serios problemas raciales emprende políticas tan duras como las ordenadas por Donald Trump como presidente de Estados Unidos, cuando buena parte de los habitantes de ese país consideran (porque sí es) que los inmigrantes constituyen una fuerza vital para la economía estadounidense.
Hasta dónde llega que ahora el Departamento de Seguridad otorgó a sus elementos “autoridad completa” para arrestar casi casi a cualquier sospechoso der ser inmigrante… indocumentado… porque los “Dreamers” supuestamente son la salvedad.
O sea, la persecución de indocumentados ya no se limita a “criminales”, sino a cualquier extranjero “que pueda poner en riesgo la seguridad pública y seguridad nacional” en Estados Unidos.
Si nadie frena a Trump, sus acciones pueden poner en riego la paz internacional.
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Correo: rosyrama@hotmail.com