MEXICO, D.F., enero 7 de 2012.- Llegan los Tigres al Distrito Federal para estrenar su corona. Cruz Azul la verá reluciente, casi envidioso, por lo que buscará a toda costa abollarla. No quiere soportar que un campeón se pasee en su casa como si nada, como si no existiera un inclemente dolor celeste por no tener esa etiqueta que actualmente presumen los felinos.
Para La Máquina, los de Ricardo Ferretti son un ejemplo, de acuerdo con el contención Israel Castro, ya que resquebrajaron una racha de 29 años sin lograr un título. Se espera entonces que haya un pasillo para reconocer al monarca.
Al “Tuca” ese acto no le importa demasiado, aunque en La Noria parece ser una tarea primaria, al menos en su discurso eso se notó.
Con homenaje o no, es de nuevo, la misma historia, la que hace más de 14 años empieza de la misma manera para Cruz Azul. En total, 17 largas fechas, con el único objetivo de lograr la anhelada calificación a la Liguilla. Objetivo obligado para los de Enrique Meza, porque es la única forma de buscar la anhelada redención ante su historia.
¿Refuerzos? No muchos para los cementeros. Omar Bravo fue su contratación más deslumbrante en el mercado invernal. El ex delantero del Guadalajara está ante la posibilidad de resurgir en un equipo que también está necesitado de hacerlo. Se pueden ayudar mutuamente o hundirse sin mayor remedio. La afición azul espera el despertar de ambos para no decepcionarse más.
También el ya famoso “Maranhao” se viste de celeste. No estará en el duelo de mañana y continuará como toda una incógnita. ¿Será buen futbolista o no? ¿Remediará los males cruazulinos? Nadie lo sabe, como nadie tiene la plena seguridad de que este torneo será la ruptura de la sequía de campeonatos que padecen en La Noria.
Para comenzar a despejar esas dudas, el primer sinodal para los pupilos del “Ojitos” es el más fuerte y sólido. Se miden ante el campeón Tigres, el rival más poderoso al que se podían encontrar al menos en el inicio del torneo.
Un pretemporada corta, ya sin Danilinho, pero con Elías Hernández, son las características principales de estos auriazules en el inicio de la defensa de su cetro. Además, puede que su mente esté más en ir por la Copa Libertadores que por el torneo local. Sin embargo, no dejan por ello de ser el rival a vencer en este Clausura 2012.
Para el choque entre Tigres y Cruz Azul, la historia favorece a los capitalinos por el hecho de que son los norteños los que hacen el viaje. El estadio Azul es territorio hostil y casi de derrota segura para los felinos regiomontanos. De las últimas siete visitas al recinto de la colonia Nochebuena, han caído en cuatro y empatado en tres.
Los antecedentes se tienen que volver un arma para La Máquina, de lo contrario verán a un equipo ca
mpeón regodearse ante la primera gran frustración de su afición en este 2012.
Agencia El Universal
