Rechazo vecinal, problemas en la verificación administrativa y hasta “una oleada” de antros clausurados son algunas dificultades que delegados prevén con las reformas que permiten la ampliación de horario en antros.
Raúl Flores, jefe delegacional en Coyoacán, consideró que el paso siguiente es difundir los requerimientos de seguridad, porque pudiera darse “una oleada” de establecimientos clausurados por incumplir las normas.
Otro punto, destacó, es el aumento del consumo de alcohol, pues lejos de una posición “moralina”, lo que se necesita es que se cumpla con las medidas, como evitar que un cliente en estado de ebriedad maneje su auto.
En Coyoacán han detectado 140 antros con irregularidades; cien han sido sancionados o clausurados.
Mientras, Eduardo Santillán, delegado en Álvaro Obregón, donde se aplica el programa “Cero, Cero” y operativos para verificar que se cumpla con el horario, calificó como retroceso las reformas y dijo que resultan contradictorias con otras políticas para reducir el consumo del alcohol.
En esa demarcación hay 230 restaurantes y bares, de los cuales 60 se consideran de alto impacto.
A su vez, el jefe delegacional en Benito Juárez, Mario Palacios, expuso que la modificación no debe alterar la tranquilidad de los vecinos.
En Benito Juárez hay 184 negocios como bares y restaurantes; 38 son considerados de alto impacto.
Agencia El Universal
