Luego de las manifestaciones en Chihuahua que dejaron un saldo de nueve policías estatales lesionados y daños materiales a las instalaciones de Palacio de Gobierno, el gobernador César Duarte dijo que es preocupante el ambiente “beligerante” que se vive en la entidad.
Señaló que fue convocada por una organización fundada por Javier Corral, por lo que si él hubiera decidido que no se llevara a cabo esa protesta, sin duda no se hubiera realizado.
«Querían provocar, otra era buscar a ver si hacíamos uso de la fuerza, he sido extremadamente cuidadoso a lo largo de mi gobierno de no pasar un gobierno que se señale por ser autoritario o represor», dijo el mandatario.
Asimismo dijo que ha atendido todas las diligencias de la Procuraduría General de la República, pero la denuncia en su contra no tiene ni pies ni cabeza.
Dijo que no es socio ni propietario de la Unión Progreso, que no le dio ni un centavo y que puede acreditar el origen lícito de sus recursos.
