Desde Arabia Saudita, el rector de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), José Narro Robles, consideró que aunque hoy la llamada sociedad del conocimiento sea una realidad el acceso a ella es desigual y complejo.
En la ceremonia inaugural de la segunda Conferencia y Exposición Internacional sobre Educación Superior, convocada por el Ministerio de Educación del país árabe, el rector Narro consideró por ello que los universitarios deben participar activamente en la aportación de conocimiento para crear alternativas de desarrollo que tengan como base al ser humano y no sólo las variables macroeconómicas.
“Nuestras sociedades corren el peligro de quedar excluidas si las naciones no adoptan como prioridad la inversión educativa”, dijo Narro en su participación en el acto, al que asistieron rectores de alrededor de 300 universidades de diversas partes del orbe.
En el Centro Internacional de Exposiciones y Convenciones de Riad, en su ponencia en el panel inaugural, titulada La educación superior en la economía del conocimiento, y a invitación del ministerio árabe, el rector de la UNAM alertó que, pese a los adelantos alcanzados en el mundo, las asimetrías son inéditas.
Comentó que en el orbe hay 2 mil 500 millones de pobres, de los cuales 950 millones lo son en condición extrema. La tasa de analfabetism representa más de 14% de la población de 15 años o más, de la cual casi dos tercios son mujeres.
En la sociedad del conocimiento, prosiguió el rector Narro Robles, se han instalado grandes disparidades. Por ejemplo, la cobertura en educación superior fue en 2008 de 70% en Europa occidental y América del Norte, mientras que en Asia meridional y occidental, así como en el África subsahariana, fue de 13% y 6%, respectivamente.
El número total de investigadores a nivel mundial pasó de 5.8 millones en 2002 a 7.2 millones en 2007, y casi dos terceras partes se concentraron en las naciones avanzadas. En 2007, en promedio, en el mundo había poco más de mil investigadores por millón de habitantes. El nivel fue tres veces más en los países desarrollados, en tanto que en las naciones en desarrollo la relación fue de 580.
Igualmente, de las poco más de 47 mil 500 patentes producidas mundialmente, más de 96% correspondió a los desarrollados. Narro Robles cuestionó: “¿Es posible transitar en el mundo a la sociedad basada en el conocimiento con los niveles elevados de desigualdad social y de analfabetismo, así como la insuficiente cobertura en educación superior?”.
