El País…tragedia de Iguala deja mal parada a la izquierda mexicana

“La tragedia de Iguala ha dejado mal parada a la izquierda mexicana. La caída del gobernador de Guerrero, el desacreditado Ángel Aguirre, apenas le ha dado un respiro”, se lee en la sección internacional del diario español El País.

Tras el último mes en donde la atención nacional e internacional se ha centrado en ese estado, El País considera que la salida del gobernador fue tarde y que la cúpula del PRD no forzó la salida de Aguirre a tiempo, pues miles de ciudadanos de todo México y la mayoría de las fuerzas políticas lo exigían.

El análisis de El País añade que la tragedia de Iguala alcanzó a Andrés Manuel López Obrador y su partido Movimiento Regeneración Nacional (Morena), por darle su apoyo a Lázaro Mazón, ex secretario de Salud de Guerrero.

De acuerdo al reportaje, Lázaro Mazón tendría vínculos de amistad y de negocio con el ex alcalde de Iguala, José Luis Abarca, que hoy está prófugo y acusado de dos delitos, uno de ellos homicidio.

Asimismo, el escándalo de Iguala “ha puesto en la cuerda floja a la recién estrenada dirección del partido, en manos de Carlos Navarrete, uno de los líderes de la poderosa corriente Nueva Izquierda”.

Agrega que fue extraño que el primer discurso de Navarrete en torno a Ángel Aguirre fuera para defenderlo, si es al ex gobernador a quién se le culpa “mayoritariamente de la descomposición del estado y su caída en manos del narco”.

‘SALIDA DE AGUIRRE DA RESPIRO A PEÑA’

Asimismo, El País destaca que el presidente Enrique Peña Nieto obtuvo un respiro con la salida de Aguirre y por la detención del líder de Guerreros Unidos.

“Con estos dos ases en la mano, Peña Nieto despeja mínimamente el escenario político, pero no frena la cuenta atrás abierta por la desaparición de los jóvenes estudiantes”.

El reportaje reconoce que el gobierno federal está moviendo mar y tierra para encontrar a los alumnos de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa, pero que cada día que pasa sin resultados, aumenta la desconfianza. Sobre todo, apunta, tras la fuga de José Luis Abarca.