¡El título de Maestro!

Es agradable e importante tener el pergamino y la cédula profesional en casa. Algunos colocan el documento original en la pared de la sala. Otros preferimos tener esos documentos en una carpeta donde se protejan de las inclemencias del tiempo. Con mucha frecuencia hay que exhibirlos, sobre todo para asegurar el nombramiento correspondiente y alcanzar el salario respectivo. Tener la preparación a nivel de Educación Superior, marca las distancias y la diferencia en el difícil arte de enseñar.

¡Sí! Ser Maestro es un arte, los maestros con mayúscula no se dan en maceta. Tener el documento es una cosa, pero ganarse el verdadero título, que otorgan los alumnos, a lo largo del tiempo, día tras día, en las aulas, es lo verdaderamente valioso. Hay Maestros que se recuerdan para toda la vida. Su ejemplo permanente, su gran calidad profesional, pero sobre todo su “don de gentes”, como suele decir el pueblo, en reconocimiento a las personas dignas de afecto y admiración, son los atributos que les avalan el título y se los otorgan, tanto los alumnos como la sociedad. Recibir siempre el saludo respetuoso, el abrazo sincero, despertar un recuerdo grato, es el premio a ese título informal.

Apenas el miércoles pasado, 15 de junio, murió un Maestro oaxaqueño. Cientos de compañeros, entre ellos muchos amigos, acompañamos a Efrén Montes, unidos por la consternación que nos provocó el inesperado suceso. El gremio de profesores de segunda enseñanza, que presta sus servicios en las escuelas secundarias federales de nuestro estado, sufrió una pérdida irreparable. Efrén Montes fungía, precisamente, como Jefe del Departamento de Escuelas Secundarias Generales. Nadie podía creer ni aceptar, la forma en que se despidió de este mundo. Su mensaje final fue contundente, dejo escrito que estaba “cansado de la corrupción…”Corresponderá a su familia exigir lo que el caso requiera y, en tal situación, serían las autoridades correspondientes las encargadas de realizar las investigaciones pertinentes o proceder de acuerdo a derecho. Por lo pronto, las expectativas y las esperanzas que él había despertado en el nivel educativo, se han truncado. Pasará mucho tiempo antes de que se encuentre a otro educador que llene el hueco que ha quedado entre el magisterio oaxaqueño.

Efrén Montes, amigo nuestro, fue director de dos importantes instituciones del nivel educativo que estaba a su cargo al morir. Sus colaboradores lo recuerdan por su disciplina, su profundo amor al trabajo, su pasión por la educación de los adolescentes. En su calidad de Asesor de los profesores de Matemáticas del estado, nombramiento escalafonario, previo al de Supervisor, que debió haber alcanzado, recordarán por mucho tiempo su preparación académica y la calidad de los materiales de enseñanza que les ponía a su alcance. Su grado de especialización en tan importante asignatura lo obtuvo durante la época de oro de la Escuela Normal Superior de México. Hoy, ya se ha ido, emprendiendo el viaje sin retorno. Sin embargo, estamos seguros de que su recuerdo habrá de perdurar por mucho tiempo. Podemos decir que los maestros de segunda enseñanza de Oaxaca, sintieron en lo más profundo de su ser, la muerte de Efrén Montes. Saludos, amigo, donde quiera que te encuentres ahora. ¡Te llevaremos en nuestro corazón!