* Paga a Ebrard favores recibidos de Camacho
* Valdés Zurita quita los contratos a la UNAM
Elba Esther Gordillo no mintió cuando adelantó su respaldo a Marcelo Ebrard para 2012.
Es una relación muy vieja y se deben al mismo impulsor: Manuel Camacho Solís.
A él, Camacho Solís lo hizo a su manera y es su principal producto.
A ella, Camacho Solís la proyectó cuando instrumentó con Carlos Salinas de Gortari la defenestración de Carlos Jonguitud Barrios del SNTE.
Primero lo propuso Salinas de Gortari y luego Camacho Solís personalmente llevó a la chiapaneca a la residencia presidencial de Los Pinos para recibir la noticia de un venturoso y largo futuro todavía muy vigente: el SNTE sería suyo de por vida.
Era 1989, hace 22 años.
La Maestra escuchó gustosa la oferta pero planteó a Salinas de Gortari:
-¿Puedo hacer una petición, señor presidente?
-Sí…
-Que el profesor Jonguitud Barrios no corra el destino de Joaquín Hernández Galicia -el encarcelado ex cacique del sindicato petrolero.
-Concedido -aceptó Salinas, quien dio a Jonguitud Barrios unas cuantas horas y dos boletos (para él y su esposa) a Estados Unidos.
-Fue horrible -me confesó después Jonguitud Barrios, todavía herido con la humillación.
CLEMENCIA A JONGUITUD BARRIOS ?
La suerte de Elba Esther Gordillo se selló antes.
Dueña del SNTE, del Panal, de la Fesebes y una fortuna inconmensurable, su buena estrella brilló a partir de 1985.
Inseparable de Carlos Jonguitud Barrios, el amo del SNTE hasta el salinato a través de Vanguardia Revolucionaria llegó a odiar a su antigua aliada.
-Quiero platicar con esa flaquita aguerrida -dijo un día Jonguitud Barrios en una asamblea magisterial para encumbrarla primero en una Sección y luego en el SNTE.
Ese buen entendimiento pasó a distanciamiento y en 1985 quería meterla a la cárcel por malos manejos en el sindicato.
El gobierno de Miguel de la Madrid -tal vez a través de Carlos Salinas de Gortari, su secretario de Programación y Presupuesto- entró al rescate de Gordillo.
El dirigente priísta Adolfo Lugo Verduzco llamó al secretario del sector popular, Enrique Fernández Martínez, y le planteó:
-Elba Esther Gordillo no encaja en los sectores campesino y obrero.
Necesitamos protegerla. ¿Me ayudas?
-Una petición de tu parte no es una solicitud, sino una orden. Cuenta con ello -contestó Fernández Martínez.
Fernández Martínez le buscó un distrito a modo, de triunfo seguro, y cuando la iba a postular por Tlatelolco, recibió un telefonema de Joguitud Barrios.
-No la hagas candidata. La voy a meter a la cárcel por traidora -pidió Jonguitud Barrios.
Fernández Mártínez lo escuchó antes de dar su resolución:
-Carlos, ¿alguna vez te he pedido algo para el SNTE?
-No, nunca.
-Pues tampoco me digas qué hacer en la CNOP.
Y Elba Esther Gordillo fue diputada y estuvo cercana a Carlos Salinas y Manuel Camacho abogó por ella para heredarle el SNTE y ha tenido toda la consideración de todos los gobiernos -Vicente Fox y Felipe Calderón incluidos- y ahora ella se siente obligada a agradecer aquel viejo favor mediante el apoyo a Marcelo Ebrard, el hijo político del ex jefe del GDF.
Amor con amor se paga. ?
FAVORES A LA INICIATIVA PRIVADA ?
Si José Narro Robles sabe contar, no debe contar con Leonardo Valdés Zurita.
Y tal vez ni con el IFE, porque sus seis consejeros no se distinguen por impulsar a la UNAM.
He aquí una prueba:
Tradicionalmente la TV UNAM hacía los spots del IFE y, sin mediar justificación ni concurso ni comunicación ni nada, el Consejo presidido por Valdés Zurita contrató a una empresa privada llamada Yai Producciones. Adiós UNAM.
De esa manera quita algo de ingreso a la superior universidad de México, dinero útil para extender la educación a cientos de miles de estudiantes del país.
Nadie intervino a favor de esa casa de estudios.
Ni Benito Nacif, en cuyos antecedentes figura el ser investigador y catedrático del CIDE.
Ni él ni Valdés Zurita están por la transparencia y la educación pública.
¿Alguna duda?
