Nouhad Mahmoud, embajador de Líbano y decano del cuerpo diplomático acreditado en México, aseveró ante el presidente Felipe Calderón que ellos no pueden ser testigos neutrales en “esta lucha sangrienta” de México contra la criminalidad, en la que no se puede dejar sola a la nación mexicana.
A nombre de la diplomacia representada en México, el libanés pronunció un discurso luego de que Calderón Hinojosa encabezó la ceremonia de entrega de cartas credenciales a 32 nuevos embajadores.
“México está haciendo un gran sacrificio en el combate a un fenómeno transnacional y no se le debe dejar solo. Como representantes de nuestras naciones, no podemos ser testigos neutrales en esta lucha sangrienta”, dijo ante Calderón y miembros de su gabinete.
Mahmoud reconoció a Calderón los “incansables esfuerzos de su administración, el enfrentamiento con coraje y determinación con el crimen organizado, una tarea que requiere, junto con el esfuerzo del gobierno, la solidaridad ante la delincuencia dentro de la sociedad civil, así como una coordinación efectiva y apoyo incondicional de la comunidad internacional”.
Enseguida, Calderón emitió su discurso como parte del almuerzo ofrecido a los nuevos representantes de naciones como Honduras, Portugal, Arabia Saudita y Guatemala, entre otras.
Les pidió mostrar la realidad de México en el mundo a partir de su propia visión.
“Agradeceríamos mucho que, desde su posición, ustedes expresen lo que ven y lo que piensan de México (…). Quiero invitarlos a que descubran nuestra nación. A que conozcan nuestra cultura, a que vean nuestros sitios emblemáticos, a que conozcan de referencia directa, a través de sus ojos y oídos, la realidad mexicana; a que conozcan y quieran a México por su historia, su cielo, su clima, recursos naturales, pero sobre todo por su gente. Es verdaderamente un país, como decimos nosotros, que se da a querer y es querido”.
Calderón dijo que México es una democracia vibrante, donde se ejercen las libertades sin cortapisas y se solucionan los conflictos por vías institucionales y pacíficas.
“Los recibe a ustedes un México que es una democracia vibrante, que costó mucho esfuerzo y sacrificio construir, pero que los mexicanos finalmente tenemos. Somos una nación donde las libertades se ejercen sin cortapisas y sin restricción alguna”, aseguró Calderón.
Foco sobre migración
José Mariano Castillo Mercado, al presentar sus cartas credenciales al presidente Calderón como embajador de Honduras, admitió que los migrantes de su país sufren consecuencias al salir de su país, al venir al norte y pasar por México, por lo que planteó enfrentar el problema migratorio con cooperación, pues se trata de “un elefante en la sala, no lo podemos ignorar”.
Dijo que una de las raíces del problema es la falta de empleo. “Si conseguimos un empleo para alguien en Honduras, es un hondureño menos que tiene que venirse y transitar por México, donde asume ciertos riesgos y sufre consecuencias”.
Agencia El Universal
