‘Embriagan’ a menores para evitar que mueran

México.- Los «embriagaron» a todos. Eran casi 30 adolescentes menores de edad, pero confesos de haber probado alcohol por lo menos una vez en su vida; algunos con más experiencia y otros recién estrenados. Una vez «ebrios» vivieron lo torpes que se vuelven cuando hay alcohol en su sangre.

Hasta el salón 17 del colegio Peterson llegaron Miryam y Huesitos, dos voluntarias de la asociación civil Aguas con el Alcohol con un maletín negro y «emborracharon» a todo el salón de clases con el único objetivo de prevenir su muerte.

Lo hicieron a través de unos goggles que distorsionan la visión y engañan al cerebro para que crea que está bajo los efectos del alcohol. Entonces los pusieron a repetir actividades básicas de equilibrio y movimientos comunes como caminar en zig zag, abrir una puerta con llave, jugar con un dado, caminar sobre una línea recta y otras situaciones que se convirtieron en verdaderos retos.

Las voluntarias hicieron obvios los errores que la gente comete cuando esta ebria; el campo visual se reduce de 180 grados a casi nada, las distancias son imperceptibles, la velocidad, los cuerpos que se atraviesan en el camino y los reflejos quedan completamente eliminados.

Con esas características realizar actividades como conducir son tan peligrosas que después de ver en acción a sus compañeros tratando de manejar inútilmente la situación, a todos les queda claro por qué mueren en promedio 33 jóvenes al día ligados a accidentes vehiculares donde hay alcohol involucrado.

«Es como si todos los días un salón completo de estudiantes del colegio Peterson se muriera», les dice Miryam a los chicos.

Buscan crear conciencia

Aunque el alcohol no es el enemigo a vencer. La asociación pretende crear conciencia entre los jóvenes para reducir el número de muertes.

Durante dos horas y media les enseñan a los chicos, a través de un taller dinámico, a qué se exponen cuando conducen un automóvil después de haber ingerido alcohol o bien las probables consecuencias de subirse al de alguien que ha bebido y que además dice sentirse bien.

Las chicas dan la fórmula perfecta para beber sin llegar a estar borrachos nunca y los adolescentes les parece tan sensacional que hasta apuntan la «receta mágica».

«Se trata de beber lo que el cuerpo puede asimilar, 14 mililitros de alcohol por hora, no más», dicen.

Les explican que el hígado tarda una hora en procesar el alcohol, «si ustedes beben más este se irá a la sangre y entonces se emborracharán», les aseguran.

Es entonces cuando comienzan las dudas. Estos jóvenes no quieren dejar de beber, les queda claro que se vuelven torpes cuando lo hacen, pero no quieren renunciar a pasarla bien y beber. Preguntan, ¿cuánto tiempo pueden tardar en terminarse su copa?, ¿hasta la primer rayita de los vasos rojos de fiesta está bien?

Les queda claro que sólo es una cerveza por hora, que sólo es hasta la primer rayita de esos vasos rojos de plástico que aparecen en todas las fiestas, que deben beber agua entre trago y trago, que deben comer sus tres alimentos balanceados y entonces beber responsablemente una sólo copa por hora y dejar que el cuerpo elimine por sí solo el alcohol.

Después de dos horas y media de taller, los jóvenes confiesan haber aprendido, experimentado el alcohol en absoluta sobriedad, dicen que crearon conciencia y que en la siguiente fiesta intentarán llevar a cabo la «fórmula para beber sin que deje de ser divertido», afirman.

Myriam y Huesitos saben que hicieron bien su chamba, que éstos chicos saldrán el próximo viernes más conscientes del peligro que corren estando borrachos, pero también saben muy bien que ninguno de ellos dejará de beber después de éste curso, pero confían en que por lo menos lo harán de forma más consciente.

Hasta ahora 60 mil jóvenes han tomado el curso de Aguas con el Alcohol. «Es una cifra baja si consideramos que mueren ocho mil al año, pero tenemos que empezar por educar y concientizar a los chicos, éste curso funciona porque es de joven a joven y porque es dinámico y les brindamos información real, sin prohibiciones, sólo les decimos la verdad y ellos deciden si ponen sus vidas en peligro o no», dice Miryam.

«Terminan la fiesta» en hospitales

Entre las 2:30 y las seis de la mañana ocurren 75% de los accidentes automovilísticos en la ciudad. Los fines de semana el tráfico de ambulancias en el Hospital General de Xoco se incrementa en la llamada Hora de la muerte.

La mayoría son jóvenes aferrados a la vida que terminan la fiesta en una camilla, algunos llegan incompletos, sin un brazo, una pierna, con el cerebro lesionado. Uno de cada cinco morirá y por cada muerto, dos más quedarán con una discapacidad permanente.

Es la escena de cada fin de semana en el Distrito Federal, una de las entidades con mayor número de bebedores explosivos en viernes y sábados; jóvenes que consumen más de una copa por hora y más de cuatro en un día son los protagonistas de las historias más crueles que relacionan volante y alcohol. Los accidentes en vehículos con motor son la principal causa se muerte entre jóvenes de 14 y 29 años en el país.

La Secretaría de Seguridad Pública local calcula que 20% de las personas que conducen un automóvil lo hacen alcoholizados y se cree que cada fin de semana, por las noches, hay 200 mil conductores con algún grado etílico.

Jorge Aviña, director del Hospital General de Xoco, dice que la cifra de muertes a consecuencia del alcohol es preocupante: «Ocho mil jóvenes al año de entre 10 y 35 años fallecen por esta causa, los accidentes vehiculares son la segunda causa de orfandad mundial»

En 2009 las secciones de salud atendieron a nueve mil 901 pacientes alcoholizados, 90% fueron hombres y 10% mujeres. En el Hospital General de Xoco fueron un total de 871 pacientes.

Está demostrado que el alcohol incrementa hasta cinco veces el riesgo de sufrir un accidente y aumenta siete la posibilidad de ingresar a un servicio de urgencias por traumatismo. De no cambiar la cultura, La hora de la muerte seguirá siendo una constante en hospitales como el de Xoco donde los padres de familia llegan a buscar a sus hijos con la esperanza de encontrarlos vivos.

Agencia El Universal