El emperador Akihito y la emperatriz Michiko visitaron el miércoles la región nororiental del Japón devastada por un terremoto y maremoto, ofrecieron palabras de aliento a los residentes que perdieron sus viviendas y a sus seres queridos en el desastre del mes pasado.
La venerada pareja real visitó el gimnasio de una escuela donde unas 200 personas viven en el pueblo de Minami-Sanriku, 400 kilómetros al noreste de Tokio.
Mientras el emperador y la emperatriz ingresaban en un automóvil a la escuela el miércoles, veintenas de personas les saludaban con entusiasmo y les tomaban fotos al paso de su vehículo, algunos corriendo detrás para alcanzarlos.
Noriko Oikawa se conmovió hasta las lágrimas mientras sostenía a su hija de un año de edad en sus brazos, y dijo: «El está tan ocupado pero se toma el tiempo de visitarnos».
Agencia El Universal
