Escuela del Trabajo!

                                           
Recientemente se publicó una noticia de gran importancia, que debería ser el punto de partida para una profunda reflexión en muchos hogares. El asunto referente a la reapertura del Centro de Enseñanza de Oficios Tradicionales, que sostiene y avala el Ayuntamiento de la Ciudad de Oaxaca, es digno de encomio y de felicitación para las autoridades. Lamentablemente hizo falta mayor información acerca de la ubicación y forma de operación del mismo, para que acudan a prepararse miles de jóvenes, que NI estudian, NI trabajan, por falta de oportunidades para ambas cosas. Ese tipo de enseñanza se realiza, de manera muy incompleta y con diferente enfoque y fines, en las escuelas secundarias del país. Los locales donde se aprenden diversas TECNOLOGÍAS, carecen de todo; salvo raras excepciones. Fomentar hábitos de trabajo y de responsabilidad, da a la Educación Secundaria, el sello de FORMATIVA. Para muchos jóvenes, esa enseñanza adquiere la categoría de TERMINAL, pues NO pueden continuar a niveles superiores. Además de que en los años recientes, México se ha ubicado en los niveles más bajos del rendimiento escolar, que ocasiona que los egresados, inclusive de las universidades, NO consigan empleo, por falta de preparación y capacitación para realizar actividades prácticas productivas. Es muy común que cuando los jóvenes egresados de preparatoria buscan trabajo, al preguntarles qué saben hacer, contestan “por ai, un poco de todo”. ¡Li que significa que no saben hacer nada, bien!

Es de lamentar que, los padres de familia hayan ido olvidando ese importante renglón, en la educación de sus hijos. Cada vez y a pasos agigantados, los jóvenes han ido perdiendo habilidades y destrezas. En lo que sí se ha avanzado rápidamente es en el uso de la computadora y del teléfono celular, que se ocupan para “bajar música y películas”, actividad que ha substituido a muchas otras, que significaban otro tipo de aprendizajes significativos. Por ejemplo. La mayoría de los jóvenes que manejan un vehículo, desconocen hasta lo elemental de la mecánica, que en un momento dado les sería muy útil para resolver algún problema colateral. Cambiar un neumático, requiere de cierta habilidad. Revisar la batería y sus conexiones, cuando falla el encendido del carro, es imprescindible. Detectar cuando hay falla de corriente o de combustible es elemental. Y sobre todo, manejar sin BEBER.

En el hogar, ni se diga, todos los días, en cualquier momento se requiere de alguna destreza o habilidad, para resolver un problema. Encender correctamente el calentador de gas, puede evitar accidentes graves. Detectar cuándo una lámpara se ha fundido o está simplemente floja y saber cambiarla. Bolear sus propios zapatos, lavar el carro sin desperdiciar agua. Aprender cuándo y cómo mantener vivas las plantas del jardín…son cosas, entre muchas otras, que se deben aprender en el hogar. ¡Hasta utilizar la escoba!

Sin embargo hay verdaderos oficios, como la plomería, la electricidad, la carpintería, la herrería, la cocina, el planchado o lavado de ropa, la repostería, la cultura de belleza, la reparación de radios o televisores, la elaboración de dulces regionales, el arreglo de ramos bellos de flores, la jardinería, la sastrería, la mecánica automotriz, la hojalatería, la pintura de casas, la elaboración de ricas nieves de frutas…son algunas de las actividades u oficios, que bien aprendidos y desempeñados, pueden ser modos de vida de las familias, con mucha dignidad y decoro. Muchas familias se sostienen con el producto de algún trabajo práctico. ¡Magnífico! Conocemos a más de un plomero, carpintero o electricista, que se pueden ganar en una o dos horas, alrededor de $400, lo que no sucede con la mayoría de los profesionistas. Sobre todo los que enseñan en las aulas, ganando el famoso salario de los $6 000.00 al mes. Sin mencionar a los egresados como abogados, ingenieros…que solamente consiguen empleo como choferes o ayudantes en alguna oficina “de gobierno”.

En alguna ocasión, la SEP, cuando tenía MAESTROS dirigiéndola, intentó crear locales grandes en las escuelas, donde se aprendieran diversas tecnologías. Esos “talleres” podrían compartir algunos espacios y herramientas, para evitar mayores gastos. En México siempre se le ha regateado el presupuesto a las escuelas. En los años recientes se concedieron aumentos salariales a los uniformados, hasta del 40 por ciento. A los maestros, después de fuerte lucha política, que origina paros de labores y plantones, les conceden tres o cuatro pesos diarios, como “aumento” anual. Ojalá que a la par con la modernización de las escuelas, que en algunos casos ya tienen “pizarrones inteligentes” y computadoras, se reforzara la enseñanza de los oficios tradicionales, que jamás pasarán de moda. Reparar un sanitario, arreglar una instalación eléctrica, construir un mueble para la casa o la escuela, arreglar las fallas del radio o la tele, son labores que dan pata vivir y un poco más. Preferible un buen técnico con ingresos, que un licenciado en alguna rama, sin empleo.