Oaxaca.- Un cráneo humano y caracol grabados en la época prehispánica al estilo de los códices mixtecos, sacados ilegalmente de México hace 15 años, y repatriados el 2 de agosto de 2001, se exhiben por primera vez al público en el Museo de Sitio de Monte Albán, Oaxaca, tras haber sido estudiados a lo largo de una década por diversos especialistas.
El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) dio a conocer que la recuperación de ambas piezas, procedentes de la Mixteca Alta, se logró como resultado de un Tratado Bilateral de Cooperación entre México y Estados Unidos que data de 1970, y que permite la recuperación de patrimonio cultural de ambos países sustraído de manera ilegal.
Explicó que a pesar de haberse perdido mucha información sobre el lugar en el que fueron encontrados estos objetos, son los primeros fuera de su contexto original que se logran estudiar de manera acuciosa.
El organismo acotó que los resultados de la investigación que reconstruye la historia de su saqueo, a partir de análisis de antropología física, iconografía e incluso de neurología en el caso del cráneo, permiten ahora presentarlas al público con sus respectivas explicaciones en la exposición «Un cráneo y un caracol de estilo Mixteca-Puebla».
Detalló que la muestra fue inaugurada en el marco de la Sexta Mesa Redonda de Monte Albán, foro académico en el que también fue presentada la obra editorial de este estudio, editada por el INAH.
Al respecto, el arqueólogo Francisco Sánchez Nava, encargado de realizar el peritaje arqueológico de las piezas, con el que se inició el proceso de repatriación, detalló que tras el procedimiento jurídico de recuperación de ambos objetos, el INAH comenzó su análisis desde que tuvo el primer contacto con las piezas, en junio de 1998, estudios que se prolongaron una década.
Recuperar los datos de una pieza que se encuentra fuera de su contexto es muy difícil, comentó el ex director de Registro Público de Monumentos y Zonas Arqueológicas, al expresar que no obstante «cuando se jalan los hilos adecuados se puede reconstruir buena parte de la historia cultural de los objetos y sacar información relevante, como en este caso».
Sánchez Nava indicó que el cráneo y el caracol son piezas excepcionales que datan del período Posclásico Medio (1200-1400 d.C.), y por tanto se consideró necesario integrar un equipo multidisciplinario que pudiera recuperar la información que guardan las mismas.
«Sobre el cráneo -que fue sacado de país cubierto con una máscara del luchador Octagón- los antropólogos proporcionaron información como edad, sexo, tipo de herramientas con que fue grabado. En este sentido, advirtieron que el personaje a quien perteneció el cráneo fue decapitado, se trató de un individuo del sexo masculino que tenía entre 28 y 30 años de edad», acotó.
Los estudios, continuó, relevaron que la pieza ósea posteriormente fue desollada y luego grabada. Asimismo, determinaron que las incisiones fueron hechas con herramientas de obsidiana, pedernales y alguna punta metálica muy fina.
Sobre las imágenes grabadas en el cráneo, el arqueólogo mencionó que expertos en iconografía mixteca concluyeron que se trata un discurso relacionado con un culto a los ancestros.
En lo que respecta al caracol, el especialista del INAH indicó que éste es de tamaño singular, casi 50 centímetros de longitud; «el biólogo Oscar Polaco identificó que se trata de una especie que proviene del Caribe mexicano, y por sus características seguramente se sacó del mar buceando, es decir, no se recogió en la playa».
«En el caracol está representado un personaje que lleva un cráneo y una especie de altar, mientras que del otro lado hemos interpretado la imagen de una cara de Tláloc. Evidentemente es un objeto ceremonial para realizar un ritual dedicado a los ancestros para obtener dones», acotó.
«Un cráneo y un caracol de estilo Mixteca-Puebla» permanecerá en exhibición por tres meses en el Museo de Sitio de Monte Albán, Oaxaca.
Agencia El Universal
