La comida en Los Pinos, por lo visto, fue amarga.
Por un lado, el presidente Felipe Calderón pidiéndoles a los de su partido que insistan, que mantengan el esfuerzo por lograr la alianza electoral con el PRD para las elecciones en el Estado de México.
Por el otro, los que horas atrás celebraron el acuerdo para la candidatura de unidad de Luis Felipe Bravo Mena, incómodos, desconcertados.
Nada más revelador de la molestia partidista que la declaración de la secretaria general del PAN, Cecilia Romero, al salir de la residencia oficial, cuando se le preguntó si estarían entonces dispuestos a aceptar a Alejandro Encinas como candidato de la posible coalición azul y amarilla:
“Yo digo que no, de ninguna manera. No…, pues como puede ser”.
-¿Por qué?
-Como por qué. El PAN no puede ahorita aceptar a Encinas puesto que Encinas dijo que no aceptaba al PAN. Yo digo que sería denigrante.
Los convocados a la reunión con Calderón fueron el presidente del PAN, Gustavo Madero; el secretario de Gobernación, Francisco Blake; los coordinadores parlamentarios de los panistas: José González Morfín y Josefina Vázquez Mota; y la ya citada Cecilia Romero.
De llamar la atención en esta convocatoria la ausencia del nombre del ungido Bravo Mena, lo cual deja ver que el planteamiento de Calderón fue rotundo en contra a la decisión que tomó el PAN para ubicarlo ya como su candidato y dando tácitamente por hecho el cerrojazo a la alianza con los perredistas.
Según contó Cecilia Romero de su reunión con el habitante de Los Pinos, Calderón les dijo que deben seguir abiertos a la alianza, que deben “honrar” lo que los panistas y perredistas mexiquenses dijeron el domingo en la consulta que se realizó para ver si querían la alianza PAN-PRD.
En opinión de la secretaria general del blanquiazul -representante del grupo yunquista, al que también pertenece el ex secretario particular del Presidente-, el PAN debe seguir con Bravo Mena como candidato mientras el PRD se termina por definir y les diga “por dónde va a caminar”.
¿Por qué la insistencia de Calderón en seguir buscando la alianza? ¿Por qué incluso abre la posibilidad de apoyar a Alejandro Encinas?
Las respuestas han estado sobre la mesa y siguen siendo las mismas:
-Según las encuestas, el PAN quedaría relegado al tercer lugar de ir solo a la elección.
-La alianza del PAN con el PRD les abriría la posibilidad -aunque se ve remota- de ganarle al PRI y con ello hacerle más difícil el camino a Enrique Peña Nieto -el mejor situado a la fecha en las encuestas para la Presidencia de la República- rumbo al 2012 y demostrar que el mexiquense no es invencible.
-Intentar que Alejandro Encinas acepte la candidatura de la alianza y provocar así el rompimiento del diputado con Andrés Manuel López Obrador y así también profundizar la división entre los perredistas y de éstos con las otras izquierdas, y parar además la marcha del tabasqueño.
Manlio Fabio Beltrones mencionaba poco antes de la reunión de los panistas en Los Pinos que la importancia de la elección en el Estado de México residía en lo siguiente:
“Es una de las entidades con un padrón electoral de los más grandes, y un triunfo en Edomex nos invita a pensar que esta cadena de triunfos puede llevarnos a recuperar también la Presidencia de la República en 2012”.
Incluso advertía que la alianza PAN-PRD se diluía ya: “no llegaron ni a la etapa de construcción de la misma, por lo cual queda cada quien con su candidato, creo que sería lo más ético y lógico, de que la derecha postule al candidato de la derecha, y el de la izquierda al que crea que pertenece a ella”.
Pero más tardó en llegar a los medios lo anterior que en aparecer la respuesta del mismísimo Presidente de la República advirtiéndoles que este juego no se ha acabado. Y para ello sentó a la cúpula de su partido en Los Pinos: deberán pelear hasta el final.
Sólo que dentro del PAN sus personeros no salieron tan convencidos. Lo dicho por Cecilia Romero lo demuestra.
PD: Y bueeeeno, ya para rematar el día, Roberto Gil Zuarth, secretario particular del Presidente, salió a negar lo dicho por Cecilia Romero. Resulta que no hubo, solicitud, petición, ni instrucción de Felipe Calderón de empujar la alianza del PAN con el PRD. Que eran meras reflexiones.
