La titular del Fondo Monetario Internacional, Christine Lagarde, dijo en una conferencia de prensa en Washington que el organismo ya le «sacó tarjeta amarilla» a Argentina por la cuestionada calidad de sus estadísticas sobre crecimiento e inflación, y que podría «sacarle tarjeta roja».
Economistas del sector privado dicen que la inflación anual del país es del 24%, mucho más alta que la cifra oficial del 10%, situacion que ha provocado manifestaciones -con «cacerolas»- en todo el Pais contra las medidas adoptadas por la Presidenta Cristina Fernandez, quien fue reelecta por una amplia mayoria.
El organismo internacional le dio plazo al país sudamericano hasta el 17 de diciembre de 2012. para que «corrija» la situacion que amenaza en convertirse en otro «corralito» de triste memoria para los Argentinos.
Esa fecha fue dispuesta el 17 de septiembre en una reunión Consejo Ejecutivo del FMI, que según un comunicado de prensa de la entidad señaló que «Argentina no ha cumplido con sus obligaciones, en virtud del Convenio Constitutivo del FMI».
Sin embargo, la misma circular no aclara cuáles serían las medidas en caso de que Argentina incumpla. Simplemente dice: «En ese momento, el Consejo Ejecutivo volverá a examinar esta cuestión, y podrá considerar pasos adicionales en función de la respuesta de Argentina, y de acuerdo con los procedimientos del FMI».
