Tuve ganas de llorar al ver tanta esperanza en un pueblo tan sufrido, exclamó el Papa Francisco, al despedirse de los fieles católicos que se reunieron en el Recinto Ferial de Ciudad Juárez.
“Muchos hombres y mujeres, cuando pasaba por la calles, levantaban a sus hijos, me los mostraban, son el futuro de México, cuidémoslos y amémoslos”, pidió el Sumo Pontífice.
El Papa citó a Octavio Paz, al recordar el poema Hermandad: “soy hombre, duro poco y es enorme la noche, pero miro hacia arriba, las estrellas escriben, sin entender comprendo, también soy escritura y en este mismo instante alguien me deletrea”.
Y abundó que lo que deletrea al pueblo de México es la presencia de las personas más pobres y necesitadas, y recalcó que aunque la noche parezca larga “existen muchas luces en México que anuncian la esperanza”.
EL PAPA SE DESPIDE DE MEXICO
Los integrantes del Episcopado Mexicano y la comitiva del Papa Francisco despidieron al pontífice, el presidente Enrique Peña Nieto y su esposa Angélica Rivera de Peña, lo que a continuación también hicieron los integrantes del gabinete del mandatario.
Cansado pero conmovido, el jerarca católico dialogó con los funcionarios mexicanos.
Más de cinco mil personas reunidas en el Aeropuerto Abraham González, de esta localidad chihuahuense, gritaron, cantaron y lanzaron porras para manifestar sus sentimientos al Papa Francisco ante su partida a Roma.
