El Papa Francisco hizo balance de su reciente viaje a México y aseguró que ha sido una verdadera “Transfiguración” del Señor. Francisco destacó la visita que realizó a la Virgen de Guadalupe, ante la cual pudo rezar a solas y agradeció el testimonio de las familias y los jóvenes porque ayudarán a toda la Iglesia
Al presidir este domingo una vez más el rezo del Ángelus desde la ventana del estudio papal del Palacio Apostólico del Vaticano en el segundo domingo de Cuaresma, explicó hoy que el Evangelio trata de la Transfiguración de Jesús y calificó de una verdadera transfiguración la visita apostólica a México.
“El Señor nos ha mostrado la luz de su gloria a través del cuerpo de su Iglesia, de su Pueblo santo que vive en esa tierra”, destacó el Sumo Pontífice.
“Un cuerpo tantas veces herido, un Pueblo tantas veces oprimido, despreciado, violado en su dignidad”, añadió.
El Papa también aseguró que los diversos encuentros que allí mantuvo estuvieron llenos de luz, “la luz de la fe que transfigura los rostros y aclara el camino”.
Pero sin duda uno de los más importantes fue su visita al Santuario de la Virgen de Guadalupe. “Permanecer en silencio ante la imagen de la Madre era lo que ante todo me propuse, y doy gracias a Dios que me lo ha concedido”.
El Santo Padre también recordó antes de rezar el Ángelus que al igual que sus predecesores San Juan Pablo II y Benedicto XVI, “también yo fui a confirmar la fe del pueblo mexicano, pero al mismo tiempo a ser confirmado” y “he recogido a manos plenas este don para que vaya en beneficio de la Iglesia universal”.
“Por ello, doy gracias al Señor y a la Virgen de Guadalupe, por el don de esta peregrinación”, dijo.
