En medio de la crisis provocada por la eventual alianza con Acción Nacional en el Estado de México, las corrientes perredistas afines a Marcelo Ebrard, Jesús Ortega, Amalia García y Héctor Bautista pactaron conformar una mayoría para la elección del nuevo dirigente nacional del sol azteca.
En otra trinchera, Dolores Padierna fue ratificada como aspirante a la presidencia de ese partido por la corriente que lidera su esposo y otrora operador político de Andrés Manuel López Obrador, René Bejarano, con la advertencia de utilizar todos los mecanismos a su alcance para cancelar cualquier acuerdo electoral con el PAN.
Aun así, Padierna y los allegados a López Obrador se quedarán en las filas del PRD, pero apoyarán a quien perfile el ex candidato presidencial.
Nueva Izquierda (NI), corriente mayoritaria que encabeza el líder nacional del PRD, Jesús Ortega, mantiene una alianza con la corriente Alternativa Democrática en Movimiento (ADN), del senador mexiquense Héctor Bautista, para impulsar las candidaturas de Carlos Navarrete y Jesús Zambrano.
El grupo Izquierda Renovadora en Movimiento (IRM), donde participan personajes cercanos al jefe de Gobierno del DF, Marcelo Ebrard, presentaron de candidata a Martha Gastélum, mientras que Foro Nuevo Sol (FNS), de la ex gobernadora Amalia García, impulsó a Hortensia Aragón.
Miguel Barbosa, coordinador nacional de NI, informó que como bloque mayoritario construyeron ya una representación de más de dos tercios del Consejo Nacional, órgano que el 19 de marzo elegirá al nuevo presidente y secretario general del PRD.
“No por ello estamos estableciendo un acuerdo de atropello o de tomar todo. Estamos convocando a instalar una negociación integral con la opinión de López Obrador, del ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas y, desde luego, de Marcelo Ebrard. Ya tenemos la mayoría para aprobar una dirección; ahora necesitamos una negociación que dé estabilidad al partido”, dijo.
Afirmó que de esa negociación —que podría arrancar el martes— debe surgir una dirigencia “útil”, pues de lo contrario el PRD tendría un rumbo que no estabilizaría al partido para las elecciones de 2011 y 2012.
“La mayoría ya está ‘amarrada’, la integran ADN, NI, Foro Nuevo Sol y la corriente de Martha Dalia Gastélum y fuerzas regionales… Ya hicimos una alianza estas cuatro corrientes, más fuerzas regionales, y ya tenemos los dos tercios que nos van a permitir construir un acuerdo, pero no uno que implique avasallamiento”, afirmó.
Agencia El Universal
