Impunidad debe erradicarse desde el más alto nivel del poder: Savater

Puebla.- La impunidad está corrompiendo más a México que la problemática de la inseguridad, sostuvo el escritor español Fernando Savater.

Además, consideró que la impunidad no se ataca de manera adecuada, pues debe erradicarse desde el más alto nivel de poder.

Indicó que el dilema no es la integración de nuevas leyes, sino lograr que las existentes castiguen en su justa dimensión a quienes cometen delitos, es decir, no tolerar bajo ninguna circunstancia la impunidad.

Ejemplificó que uno de los grandes conflictos en el país es que el narcotráfico se condene con todo el rigor, pero no se penalice a quienes lo propician y viven de él.

Vislumbró un escenario de inestabilidad al argumentar que la libertad no existe sin la seguridad y ésta se quebranta cada vez más mientras exista la impunidad.

Sentenció que la ley debe proteger los derechos elementales de la ciudadanía, pero sobre todo castigar la impunidad, pues éste es el factor más agresivo de desmoralización social.

En ese sentido, aseguró que las legislaciones comúnmente persiguen acciones que son ilícitas, pero no deben concentrarse en la censura de vicios o pecados, sino en un castigo real y justo para los delitos.

El novelista recalcó que la libertad es un derecho que depende estrictamente de la seguridad, pues un estado en el que impera la intranquilidad nadie puede actuar con plenitud.

«La ley es posibilitadora de acciones y no limitadora (…) tampoco hay que creer que es una situación súper moral, es decir, que va a resolver todas nuestras dudas morales», indicó.

Durante su visita a Puebla, donde impartió la conferencia «Legalidad y Ciudadanía» ante un centenar de personas reunidas en el Auditorio Angelópolis del Centro de Convenciones William O. Jenkins, el filósofo habló sobre los desafíos sociales para apegarse a las leyes.

Expuso que los seres humanos son entes forzados a socializar aunque no necesariamente son animales sociables, lo que eleva los riesgos de transgredir la integridad de terceros en medio de la convivencia cotidiana.

«No estamos juntos porque compartamos el pasado ni porque compartamos condiciones étnicas o genéticas, sino porque nos regimos por la misma serie de derechos y obligaciones», expresó.

Añadió que las leyes no deben salpicarse de un carácter regulatorio que intente inhibir las acciones naturales del hombre, pues no se trata de controlar a la ciudadanía como si fuesen menores de edad.

«Utilizar la ley para castigar vicios y decir que se hace por el bien de los ciudadanos es un abuso legal (…) La ley no está para perseguir vicios o lo que se consideren pecados por razones ideológicas», argumentó.

Lo que sí debe regular la ley -subrayó- es la comisión de delitos y las condenas para quien infrinja el marco normativo.

No obstante, dijo, es completa responsabilidad de todos los núcleos sociales apegarse a la ley y cumplir con las normas por buenas o malas que parezcan.

En una breve entrevista, Savater habló sobre los problemas de inseguridad en México, pero insistió en que el mayor desafío que enfrenta la nación es la impunidad: el hecho de que no se persiga ni castigue a quien altera el orden.

Respecto a la intervención de las fuerzas castrenses en la vigilancia de algunas zonas, particularmente aquellas donde las masacres son tema cotidiano, repudió que se ocupe al Ejército en tareas de cuidado público.

«Yo creo que el Ejército no debe estar para cumplir funciones de policía. Lo perfecto sería que los problemas sólo se pudieran atender con fuerzas policiales, pero en algunos casos o en tipos de delincuencia muy complicada, a veces hay que recurrir a las autoridades de este tipo», señaló.

En su intervención durante la conferencia y presentación de la Revista «Defensa Penal», el conocido abogado penalista Juan Velázquez sostuvo que el 72 por ciento de la población mexicana se pronuncia por la permisión de la pena de muerte.

Pero en contraste, el 98 por ciento de mexicanos incumple la ley de alguna u otra manera o bien, el 98 por ciento de los delitos cometidos quedan en la impunidad.

En tanto, Ardelio Vargas Fosado, titular de la Secretaría Estatal de Seguridad Pública, sostuvo que Puebla es una entidad en la que prevalecen óptimos niveles de seguridad, en comparación con otras demarcaciones.

Aseguró que compartir ideas con el filósofo Fernando Savater es una experiencia enriquecedora, pero a la vez reflexiva.

En ese sentido, admitió que la ciudadanía está decepcionada de todos los niveles de gobierno, particularmente de las instituciones dedicadas a la seguridad pública.

Expuso que hace tres décadas un infante presumía su intención de ser policía o soldado cuando fuera grande, pero esta idea ha cambiado completamente.

«Cuando yo era niño quería ser policía y se me cumplió, muchos niños querían lo mismo, ahora no, ese es el reflejo de la desconfianza de la ciudadanía en las instituciones», expresó.

Agencia El Universal