El ex arzobispo de Canterbury, George Carey, declaró que había cambiado de opinión sobre el asunto de la muerte asistida -según nota de BBC Mundo-.
Indicó que sí apoyará el proyecto de ley que se debatirá la próxima semana en Reino Unido, el cual podrá declarar legal que enfermos terminales reciban ayuda para poner fin a su vida.
Carey, en una carta abierta publicada en un diario británico, señaló que su cambio de opinión surgió frente a la realidad del sufrimiento innecesario.
El actual arzobispo de Canterbury, quien es el máximo líder de la iglesia anglicana, Justin Welby, calificó el proyecto de «equivocado y peligroso».
Si se aprueba, la legislación, que se aplicará a Inglaterra y Gales, haría legal que los adultos que tienen menos de seis meses de vida puedan recibir ayuda para poner fin a su vida.
Dos médicos deberán confirmar de forma independiente que el paciente está en etapa termina y que ha tomado la decisión por sí mismo y de manera informada.
