Los hombres clave del Partido de la Revolución Democrática lanzaron llamados urgentes a la unidad de la izquierda para evitar una gran escisión de este organismo político y cortar su camino rumbo a la contienda presidencial del 2012, pero mantuvieron inmutables sus posiciones que han llevado al PRD a una nueva crisis interna .
El bloque lopezobradorista, encabezado por Alejandro Encinas, anunció una movilización en todo el país para cancelar cualquier alianza con Acción Nacional (PAN) y redireccionar al sol azteca, enfatizando que una forma de distensión al conflicto es el fin de acuerdos electorales con el blanquiazul.
Jesús Ortega, presidente nacional del PRD, dejó claro que la consulta para que los mexiquenses digan si apoyan una alianza con el panismo “está firme” y advirtió que la única salida a la crisis es que se respeten las decisiones que tomen los perredistas de cada entidad de la República.
Pese a estas posiciones —detonadas tras el anuncio de Andrés Manuel López Obrador de “solicitar licencia” para separarse de las filas perredistas—, tanto Ortega como Encinas, al igual que Cuauhtémoc Cárdenas, Marcelo Ebrard y Leonel Godoy Rangel llamaron a la unidad.
Cuauhtémoc Cárdenas aseguró que “Andrés Manuel López Obrador y Marcelo Ebrard tienen que resolver el conflicto que se vislumbra” en el PRD, puesto que “para 2012 pueden surgir otras figuras que se conviertan en factor de unidad de una fuerza política más amplia y progresista”.
Cárdenas dijo que en política nadie puede predecir qué va a suceder, por lo que estas dos figuras que se vislumbran como opciones reales para la contienda presidencial tienen que resolver sus diferencias en lo político. Insistió en rechazar una alianza con el PAN en el Estado de México.
López Obrador precisó ayer que no renuncia al PRD y que está en manos del Consejo Nacional del partido si acepta o no su solicitud de licencia. Aclaró que si es rechazada entonces tomará una “sana distancia” del perredismo y se dedicará a apuntalar el movimiento que encabeza.
Ante la crisis, el gobernador de Michoacán, Leonel Godoy, asentó que la izquierda debería estar igual de unida que lo está la derecha y se ofreció como intermediario entre López Obrador y el dirigente nacional Jesús Ortega.
Anoche la dirigencia nacional encabezada por Jesús Ortega realizó un extenso balance, con los presidentes de 28 de las 32 dirigencias estatales, pidió a sus dirigentes llamar a la unidad del partido en sus estados y rechazó que hubiera una “desbandada” que siga los pasos de Andrés Manuel.
López Obrador indicó ayer: “Yo pedí licencia en el PRD por respeto a militantes, porque éste es un asunto no de las bases, es un asunto de los dirigentes que tienen un acuerdo con Calderón y el PAN y que están desviando los propósitos que dieron origen al PRD”.
En las últimas horas, Ortega ha mantenido constantes acercamientos con Marcelo Ebrard, jefe de Gobierno del Distrito Federal, y Alejandro Encinas. Anoche, en entrevista, el dirigente se declaró dispuesto al diálogo con López Obrador pero, condicionó, en las instancias formales del partido.
Tanto Ortega como Encinas aceptaron que el PRD está al borde de una fractura. Ebrard llamó a los perredistas a buscar “unidad y serenidad”.
Pero Encinas, quien subrayó que “no seré factor de división”, dijo que Ebrard debe ayudar a superar la crisis. Indicó que un elemento de distensión sería la cancelación de la consulta programada para el 27 de marzo y las pretensiones de aliarse con el albiazul.
“Estamos ante una eventual ruptura en el PRD, es lo que estamos reflexionando, es así de claro, qué papel y qué actitud vamos a asumir frente a esta crisis en donde puede haber una escisión dentro del partido”.
Agencia El Universal
