Jesús Ortega…no habrá ni tiburón ni pececito

La salida de Andrés Manuel López Obrador del PRD no representa una traición a la izquierda, ni cierra la posibilidad de una posible alianza en un futuro; sin embargo, evidencia dos visiones de izquierda distintas que competirán de manera libre por la simpatía y por el voto de los ciudadanos, consideró el ex dirigente del partido del sol azteca, Jesús Ortega.

En entrevista con Oscar Mario Beteta, opinó que con la decisión del tabasqueño en el escenario de la izquierda no habrá «ni tiburón ni pececito» y aclaró que aunque se trata de dos visiones distintas, éstas no son irreconciliables.

El coordinador de la corriente Nueva Izquierda, explicó que al referirse a las posturas esquizofrénicas dentro de su partido se refiere a que en varias ocasiones, el PRD se ha presentado con posturas no sólo diferentes, sino encontradas con personalidades diversas «y haciendo uso de al retórica hago uso de la palabra».

Dijo que existen dos visiones de izquierda y atribuyó algunas características, a la que representa López Obrador.

«En México la pluralidad no es mala y ante los electores se presentan dos visiones de la izquierda con diversas características, más claras y más precisas, con mayores elementos e información para que la ciudadanía decida rumbo a los nuevos tiempos del Siglo XXI y dejar atrás extremismos y visiones fundamentalistas sobre la historia, dejar atrás dogmas de un socialismo anacrónico que no sirvió ni para libertad, ni para el bienestar de los ciudadanos», dijo.

Y aseguró que la izquierda que representa el PRD «es alejada de todo extremismo, con el objetivo de construir soluciones, se opone a las injusticias, propone salidas y respuestas, sabe llegar a acuerdos, que beneficien al país y que sabe confrontar ideas pero que sabe coincidir en puntos de vista».

Ésas, dijo, deben ser la estrategias del PRD «si lo logramos la gente optara por nosotros. Debemos presentarnos ante la ciudadanía como una izquierda moderna y progresista libertaria y democrática y dejar atrás la ambigüedad.

Consideró que la salida del tabasqueño del PRD no sólo es sana para el propio López Obrador, sino también para el partido «porque hay posiciones francamente encontradas, incluso irreconciliables en algunos temas fundamentales y lo sensato, y prudente es que cada quien en sus espacios defienda sus posiciones».

Comparó la izquierda moderna de Inazio Lula Da Silva y la extremista que «a mi juicio se mantuvo anacrónica y desfasada», pero ya la gente decidirá cuál de estas izquierdas el país necesita».

INF./GRUPO FORMULA