John Lennon…soñador de utopías

John Lennon dicen de el «fue capaz de transformar lo intensamente personal en lo profundamente universal» después de Cristo -lo que puede parecer una irreverencia- fue uno de los grandes soñadores  o tal vez, para ponerlo en «blanco y negro» fue un idealista terrenal, pecador concupiscente, nacido un nueve de octubre de 1940, un intenso bombardeo iluminó el camino por el que su madre fue conducida a darlo a luz, siempre fue irreverente, lo mismo componía una canción para una «muchacha de ojos de caleidoscopio» que ya en la playa del éxito de los Beatles se permitía ante la Reina Madre a convocar «los del gallinero pueden aplaudir y el resto de ustedes -la realeza- basta conque hagan soñar sus joyas»; es difícil trazar la ruta entre el John Lennon de la Caverna de Liverpool y el que fue abatido un ocho de diciembre de 1980 a la entrada del edificio Dakota de Nueva York;  desde el «hey Jude» que le dedicó a su primer hijo hasta «Imagina» y «démosle una oportunidad a la Paz» -que se convirtió en la canción emblemática contra la guerra de Vietnam- grabada durante su luna de miel -con Yoko Ono- «encamados por la Paz» en el Hilton de Amsterdan; en Lennon hay toda una vida de utopías, metáforas, realidades, desencuentros y reencuentros con la necia realidad estimulados por el LSD y por los ángeles y demonios que siempre acompañan a los fuera de serie -así, sólo así vale la pena llamarlos para no entrar en detalles-; si con algo de Lennon quisiéramos quedarnos, es con su convocatoria el primero de abril de 1973 a la formación del Estado de la «Nutopía» un lugar «sin países, sin fronteras, sin pasaportes, sin religiones, sin restricciones, solo gente», con su piano blanco, con su disposición a correr riesgos y a ir, más allá de uno mismo; lo balearon a las 10;50 y a las 11:20 lo declararon muerto, su viuda solo expresó «John amaba y rezaba por la raza humana, por favor recen por lo mismo»; sus cenizas fueron esparcidas en el Central Park de Nueva York pero están en todas partes, en todos los lugares, en cualquier rincón del mundo en que haya un soñador  -donde al igual que en el Strawberry Fields- desde esta media noche se han encendido, miles, cientos de miles, millones de luces en recuerdo de John Lennon