* Joaquín Coldwell llega a convalidar compromisos
* Focos rojos en Guerrero y las dudas para Tabasco
?
Pedro Joaquín Coldwell llegará el jueves a convalidar muchas cosas.
Y no precisamente heredadas de su antecesora Cristina Díaz, cuyo paso por la presidencia del PRI es fugaz.
Su primera encomienda será dar trámite a la candidatura presidencial de Enrique Peña Nieto, para lo cual deberá organizar un gran acto.
Del ceremonial dependerá en gran parte la posibilidad de ganar -o recuperar- algunos puntillos para la causa tricolor en tiempos de turbulencia y ofensiva.
Después deberá retomar algunas negociaciones muy avanzadas para futuras postulaciones.
Porque antes de irse Humberto Moreira se había llenado de encuestas, nombres, listas, solicitudes y escenarios para determinar a quiénes postular para los distintos cargos.
Para jefe de Gobierno en el Distrito Federal y para gobernadores en Jalisco, Guanajuato, Morelos, Chiapas, Tabasco y Yucatán.
Para senadores en las 32 entidades federativas y para 300 diputados de mayoría.
En todos los casos había dado muchos pasos debidamente supervisado por Peña Nieto y coordinado con gobernadores o líderes locales del priísmo.
Joaquín Coldwell encontrará también compromisos específicos con los partidos Verde y Nueva alianza, hoy por hoy encomendados a Arturo Escobar y Luis Castro.
A estos arreglos se sumarán algunos desarreglos, como se verá más adelante.
?
ARROYO, SANDOVAL, ZAPATA, VELASCO…
?
Las candidaturas para jefe de Gobierno y gobernadores están prácticamente decididas.
El propio Enrique Peña Nieto manifestó su respaldo a Beatriz Paredes, pero antes de su ungimiento deberá acreditar su arrastre entre priísmo ante otros cuadros.
Dos de ellos: Manuel Jiménez Guzmán, quien como dirigente fue el último en presentar a un PRI ganador en 1994, y Cuauhtémoc Gutiérrez de la Torre, heredero del negocio de la basura defeña y adversario histórico del grupo de Paredes.
Otras postulaciones seguras son:
Por compromiso con el partido Verde, en Chiapas irá el senador Manuel Velasco, quien encabeza las encuestas pero enfrenta muchas resistencias entre el priísmo.
Guanajuato no tiene cambio: el senador Francisco Arroyo Vieyra es el mejor posicionado y quien más votos puede aportarle al candidato presidencial Enrique Peña Nieto.
Para Jalisco se ha movido todo a favor de Aristóteles Sandoval, aunque todavía falta arreglar a varios grupos y sobre todo convencer a otros aspirantes, en especial el edil de Zapopan, Héctor Vielma.
Yucatán está predestinado para Rolando Zapata, decisión negociada con la gobernadora Ivonne Ortega con un compromiso adicional: la alcaldesa meridiana Angélica Araujo va a una diputación federal.
?
TEMORES SOBRE MARTINEZ GARRIGÓS
?
Hay varios dolores de cabeza.
En Morelos están encendidos los focos rojos.
Quien en un momento fue visto como segura opción, el alcalde de Cuernavaca Manuel Martínez Garrigós, tiene muchos flancos frágiles y comprometerían el triunfo priísta si son explotados por la oposición.
Lástima, porque en 2009 el PRI capitalizó con diputaciones federales cargos locales el rechazo al gobernador panista Marco Antonio Adame.
Y Tabasco…
-Tabasco no es un estado y menos un edén -lo describió un dirigente priísta con peso en las negociaciones y en las decisiones-… Es un planeta.
En ese planeta de Babel hay muchos contendientes:
En Insurgentes Norte quieren a Luis Felipe Graham, pero dos semanas atrás estuvieron en la sede priísta el gobernador Andrés Granier y su ex secretario de Gobierno, Humberto Mayans.
Atrás está también el alcalde del Centro, Jesús Alí.
Acaso la única ventaja para el partido sea la fuerza de varios aspirantes perredistas, lo cual evitaría la fuga masiva.
Donde sí habrá tránsfugas es en Chiapas.
La senadora María Elena Orantes, la primera candidata de Manlio Fabio Beltrones para secretaria general del PRI como fórmula de Humberto Moreira, ya está prácticamente en el PRD.
Negoció con Andrés Manuel López y éste le prometió la candidatura de la izquierda, en espera de conseguir el respaldo del gobernador Juan Sabines.
Primera deserción, primera.
