La aprobación de las reformas política y de seguridad nacional en un periodo extraordinario este mes se volvió “papa caliente” en el palacio de San Lázaro, ya que entre el PRI y PAN se lanzan uno al otro la responsabilidad en la ausencia de acuerdos.
Sólo falta una semana para que se cumpla el pazo en el que los coordinadores Josefina Vázquez Mota (PAN), Francisco Rojas Gutiérrez (PRI) y Armando Ríos Piter (PRD), se reúnan en la Junta de Coordinación Política para considerar si es posible llevar reformas a un periodo extraordinario, posiblemente el 26 de mayo.
Sin embargo, en comisiones nada se ha movido. Los panistas acusan que los priístas tienen mayoría para resolver los dictámenes y éstos advierten que no han sido convocados.
Aseguran que nada importa más a sus bancadas que impulsar los acuerdos necesarios para que en el actual proceso de receso sea convocado el pleno para aprobar las reformas.
El pulso de la situación, ayer, se volvió adverso a un escenario de un periodo extraordinario. Por ejemplo, nada asegura que haya reforma política aplicable para la próxima elección presidencial, cuya minuta llegó del Senado cuando estaba a punto de concluir el periodo ordinario a fines de abril.
Los tiempos corren y no hay trabajo en las comisiones que encabezan PAN (Gobernación) y PRD (Puntos Constitucionales), dijo el vicecoordinador del PRI, Ramón Martel.
En tanto, el vicecoordinador de Acción Nacional, Carlos Alberto Pérez Cuevas, afirmó que un punto atora la reforma política y es la cláusula de gobernabilidad que pide el PRI, la cual consiste en que quien tenga el 35% de la Cámara de Diputados acceda en automático al 51%. Y explicó que la reforma en materia de seguridad nacional está atorada por el mismo criterio que frenó la reforma laboral, el cálculo político de los priístas con miras a la elección en el Estado de México.
El proceso de dictamen de la reforma en materia de seguridad nacional deberá abrir audiencias públicas, a fin de recabar el punto de vista de las organizaciones civiles que, al protestar contra una aprobación rápida, de hecho propiciaron que el tema se quedara en comisiones para su estudio.
Por lo que respecta a la reforma política, el vicecoordinador del PRI, José Ramón Martel, expuso que su grupo parlamentario no ha sido informado sobre las declaraciones de ayer del presidente de su partido, Humberto Moreira Valdés, quien se pronunció por disminuir el numero de integrantes de el Congreso de la Unión.
Martel adelantó que en su bancada hay reservas sobre la reelección inmediata de legisladores y, en cambio, es “muy viable” la aprobación de las figuras de la iniciativa popular y del referéndum.
Agencia El Universal
