López dice no parar hasta ser presidente… otra vez

* Mesías predestinado para crear la cuarta república
* Incorporación formal de Núñez y Ramírez a Conago

Los empresarios inmobiliarios lo recuerdan muy bien:

El miércoles 15 de febrero Andrés López les prometió irse a La Chingada si no ganaba el 1 de julio.

En la reunión cerrada a la prensa se dirigió a uno de los 38 hombres de negocios presentes y le recordó el mismo compromiso hecho seis años antes:

“Tengo más experiencia ahora que antes. Tengo menos vigor, eso sí, porque ya estoy muy cansado, pero creo que así va a ser…

“¿Te acuerdas en tu casa cuando dije que si la elección era limpia y libre me iba yo a ir y, si perdía, me iba yo a ir a La Chingada? ¿Te acuerdas? ¿Sí…? Ahora sí”.

Eso dijo, aunque luego lo negó ante los reporteros.

-¿Y eso de que, ahora sí, si pierde se va a ir a la chingada? –le preguntaron.

-No, yo no dije eso –mintió.

-Esta grabado –le insistieron.

-Se supone que era una reunión cerrada, ¿no?

Como lo acorralaran los periodistas, López encontró una salida:

“Yo no sé si está en el diccionario de la Real Academia de la Lengua esa palabra, pero yo no la voy a repetir, ¿eh? Públicamente no”.

Como en su derrota de 2006, en el fracaso de 2012 López tampoco cumplió.

Al contrario

EL LIBRITO DE SOBREVIVIR Y EL INTERINATO

A Andrés López lo dominan dos obsesiones:

1.- Se considera el mesías, el predestinado para redimir a este país.

Y 2.- en consecuencia, cree, su misión –“apostolado”, lo llamó en red nacional con Joaquín López-Dóriga- sólo podrá culminarla desde la Presidencia de la República.

Es decir, no descansará hasta ponerse la banda presidencial y ocupar los mismos aposentos de Benito Juárez en Palacio Nacional.

No es especulación.

Lo repite su familia, de manera recurrente sus hermanos Pío y José Ramiro López.

Es un catecismo bien aprendido.

Su síntesis:

El país ha tenido tres grandes etapas: la Independencia, la Reforma y la Revolución Mexicana.

Todas han terminado en frustraciones sociales y ahora hace falta un cuarto movimiento social para fundar lo que llaman la cuarta república.

¿Quién la va a inaugurar?

Pues El Peje cuando se ponga la banda presidencial.

López, sus familiares y sus seguidores cercanos no incluyen en este dicho un antecedente: ya ha portado la banda presidencial.

Se la entregó la luchadora social y senadora Rosario Ibarra el 20 de noviembre de 2006 ante un Zócalo lleno y él la portó orgulloso con su águila juarista y su título de presidente legítimo.

Como desconoce instituciones, elecciones y su propio pasado, López trae su librito y en él encaja el paso dado ayer jueves: designar presidente legítimo.

Y no descansará en el empeño hasta destruir esos molinos de viento que habitan su fantasía.

DOS TRIUNFADORES MUY INSTITUCIONALES

1.- Mientras Andrés López trae su agenda, otros perredistas viven en la realidad.

Dos de ellos, Arturo Núñez y Graco Ramírez, estarán este viernes en compañía de sus antecesores Andrés Granier y Marco Antonio Adame en un acto de la Conferencia Nacional de Gobernadores.

El tabasqueño Granier entregará al duranguense Jorge Herrera la comisión de infraestructura y sumarán su esfuerzo a otros mandatarios estatales para multiplicar la inversión y llevar mejores servicios a sus gobernadores.

Además de los mencionados asistirán el hidalguense Francisco Olvera y el colimense Mario Anguiano.

La ceremonia será al mediodía en el hotel ubicado en Avenida Juárez 70, en el Distrito Federal.

Y 2.- no pierda usted de vista a los lópezobradoristas inconformes con el triunfo del priísta Enrique Peña.

#YoSoy132, el SME, los macheteros de Atenco, la CNTE y otras organizaciones usan la bandera de la democracia para manifestarse contra quienes ejercieron el acto supremo de la democracia, el voto electoral.

En su bloqueo a las instalaciones de Televisa, en Avenida Chapultepec, prometen manifestarse pacíficamente, como si alterar la vialidad no fuera por sí mismo un acto violento en contra de ciudadanos.

Regresan a donde a fines de mayo incendiaron basura a las puertas de Televisa y dañaron parte de las instalaciones del consorcio televisivo.