De acuerdo al Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia del Estado de México (DIFEM), aunque los celos son una emoción natural, al ser negativos lastiman a quien los siente y a quien los recibe, y si se presentan en una relación de pareja, es muy probable que termine dañándola, pero sobre todo, provocando infelicidad.
Al respecto, Esther Fonseca Mendoza, psicóloga adscrita a la Clínica de Salud Ramón de la Fuente del DIFEM, alertó que los celos no desaparecen, pues desde que se nace existe apego a alguien, sin embargo, cuando se etiqueta a otra persona con el sello de pertenencia, sin dejarlo ser y sentir plenamente, el amor se puede transformar en odio.
De igual forma, explicó que los celos son un estado emotivo y ansioso de una persona que cree que tiene la necesidad de controlar al otro, por lo que experimenta un fuerte sentimiento de inseguridad en el sentido de perder el objeto amado, aunque también se pueden dar en relaciones como madre e hijo.
Cabe destacar que las personas celosas se clasifican en tres diferentes tipos: los infantiles, que se caracterizan por ser inmaduros o con temor a ser abandonados principalmente por la pareja; los celosos envidiosos, que se caracterizan por que no experimentan miedo y envidian a la pareja en diferente actividades que desarrolla y finalmente, los celosos patológicos, quienes una idea delirante los puede llevar a cometer suicidio u homicidio.
En tanto, Fonseca Mendoza aclaró que cuando un niño nace, la madre es quien se encarga de darle cariño, cuidado y alimentación, por lo que cuando llega a los dos años de edad aún no comprende que ella no le pertenece y que además, la tiene que compartir con otros miembros de la familia, por lo que se genera el sentimiento de abandono y se experimentan los celos, sin embargo, esta conducta se aprende y se transfiere en la etapa adulta.
Finalmente, la especialista señaló que ante esta y otras problemáticas, el DIFEM trabaja cada día por que las familias estrechen los vínculos afectivos y emocionales y estén conscientes de que esta enfermedad se puede curar, a fin de desarrollarse en ambientes más sanos y con ello que cada miembro alcance la plenitud.
Agencia El Universal
