El presidente Nicolás Maduro dijo hoy que ordenó el retiro del embajador designado en Estados Unidos, Maximilian Arbeláez, cuyas críticas al mandatario Barack Obama por sus políticas a Venezuela frustraron recibir el placet diplomático.
Maduro dijo que esperaba que Obama derogara un decreto de 2015, según el cual Venezuela constituye una amenaza a la seguridad estadunidense y que avanzaran en la normalización de las relaciones diplomáticas entre Washington y Caracas.
Ambos países redujeron en 2010 sus relaciones al nivel de encargados de negocios.
«He tomado la decisión de retirar a nuestro embajador que ha venido ejerciendo como encargado de negocios en Washington, le he ordenado regresar a nuestra capital, retirarlo de la embajada en Washington”, expuso Maduro.
Añadió que si en Washington “no quieren nada con nosotros, la Venezuela bolivariana retira a su embajador de Washington. Ya basta de arrogancia, de doble rasero, de prepotencias e intrigas».
Maduro participó en un acto en el Panteón nacional por el Día del Antimperialismo, en el cual anunció un plan especial para denunciar el decreto de Obama que juzga a Venezuela un peligro de seguridad nacional para Estados Unidos.
El mandatario venezolano exigió la derogación de este decreto y planteó una demanda internacional, incluyendo a la Organización de las Naciones Unidas.
Partidarios del gobierno de Maduro y funcionarios recordaron que el 9 de marzo de 2015 Obama firmó un decreto presidencial que aplicó sanciones a siete funcionarios venezolanos acusados de violaciones a los derechos humanos.
Maduro pidió la derogación del decreto, pero Obama firmó la semana pasada la extensión de éste por un año más.
Dijo que la movilización del pueblo para exigir la derogación del decreto incluirá una marcha en Caracas el próximo sábado.
Recordó que en la Cumbre de las Américas de Panamá, en abril de 2015, Obama le prometió solucionar el tema del decreto y para acercar posiciones propuso a Arbeláez como embajador en Washington.
Sin embargo, lamentó que después de casi un año Arbeláez no recibió las credenciales de beneplácito.
