La noche del lunes, José Antonio Meade, secretario de Desarrollo Social (Sedesol), llegó a Yurécuaro, Michoacán, para dormir en el albergue para Jornaleros Agrícolas donde falleció una menor el 11 de marzo pasado.
Ante la situación que se vive en el lugar, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), emitió una recomendación sobre ese sitio donde encontró diversas fallas.
A Meade Kuribreña pernoctar una noche en el albergue le pareció pertinente en razón de la recomendación emitida por la CNDH, en el sentido de que se tenían que entablar dos espacios importantes.
El primero de ellos, en el sentido de limitación de responsabilidades porque es lamentable que en el 2014 haya muerto un menor en dicho albergue y hasta el momento no se encuentra un responsable, porque hay muchas personas involucradas.
«Cuando las cosas salen mal (en un lugar como estos) no hay a quien voltear e identificar quien se tendría que haber hecho cargo», dijo Meade Kuribreña.
La CNDH, dijo Meade, le indicó que se debe firmar acuerdo en donde se pueda nombrar a un responsable de cada uno de los elementos, «nos dice construyan un espacio de diálogo con los jornaleros y que participen los que ahí viven».
Al ser cuestionado sobre si se siente miedo pasar la noche en el albergue, el funcionario indicó que hay una ambiente de entusiasmo en un estado que se está trasformando, como lo es Michoacán.
Precisó que una de las quejas de los jornaleros es que no pueden acreditar una estancia de domicilio, y recibir con ello programas.
Sobre si encontraron hacinamiento, drogas, entre otras, el funcionario indicó que «hacinamiento sí, y es un tema a revisar. Se entregó un anexo que va a duplicar. Asimismo, tiene una estancia que funciona muy bien, que se acaba de rehabilitar y un clínica que le faltan medicamentos, ya hay un presidente que coordina los trabajos, hay un presidente del comité de jornaleros».
Finalmente, indicó que es parte de su responsabilidad y una estrategia de cercanía, no de un acto de campaña.
INF./GRUPO FÓRMULA
