No fue bonito, pero México logró su clasificación a los octavos de final del Mundial Sub-20 al empatar sin goles ante una apática Inglaterra, que jugó un futbol alejado de lo que marca su tradición.
El Tri cumplió su primera misión que era salir vivo de un grupo que lucía complicado. Ahora viajará a Pereira para enfrentarse ante el segundo lugar del Grupo B, que actualmente se dirime entre Nueva Zelanda y Uruguay.
Aún con el vacío que puede dejar una igualada sin goles, México se lleva una foja llena de aplausos por su actitud. A pesar de tener el puntaje a favor, siempre quizo la victoria, ante unos ingleses que fueron especuladores, que se replegaron y nunca cumplieron como país grande.
México tuvo para ganar, pero Taufic Guarch se empeñó en que no fuera así, al al fallar todo lo que tiró, hasta una pena máxima incluida.
Taufic pone sus manos en la cintura. No quiere voltear a ver a sus compañeros. Es el minuto 32 y es el segundo disparo a quemarropa que estrella en el portero inglés Jack Butland. No ha sido su tarde. Ante Inglaterra se vive un juego cerrado, duro. Los ingleses han vuelto a la vieja escuela, a esa de pensar primero en el contrario, que en el balón, a apretar los dientes y amedrentar al contrario, Carlos Orrantia fue el primero en sentirlo.
A pesar de no ser el obligado, México se presiona solo. Busca la portería contraria, sofoca al rival, que de por sí está sofocado, por la alta temperatura y humedad de El Caribe colombiano. El toque vence a la fuerza, el toque y el cambio de ritmo rompen el anticuado sistema inglés que recurre a lo ilegal en todo momento.
México tuvo rápido su oportunidad de oro, cuando Reece Wabara derribó a Érik El Cubo Torres. Penalti. Taufic gana la discusión para cobrarlo, pero al mismo tiempo pierde. Su disparo es fuerte, pero muy anunciado. El portero Jack Butland lo detiene. Eso es sólo el comienzo para el 9 mexicano. Veinte minutos después, toma un rebote en plena área chica y vuelve a regalárselo al portero y para acabar la tarde, vuela su siguiente remate.
Juan Carlos Chávez se acerca a Taufic, quien se crece al castigo y busca desquite, pero poco le vuelve a llegar. Mientras que Inglaterra se muestra rústica. Nada producen a la ofensiva, pero eso sí, enredan al árbitro para que los deje descansar con el pretexto de tomar agua.
La revancha de Taufic no llegó para la segunda parte, porque fue sustituido por David Izazola.
México fue por el triunfo ante un Inglaterra especulador, que por aire armó la más importante que fue resuelta de genial forma por el portero José Rodríguez.
El resultado en Medellín, triunfo de Argentina sobre Corea del Norte, clasificaba a México como segundo, pero el técnico Chávez quería asegurar.
Orrantia no fue el de otras tardes, por eso, Saúl Villalobos volvió a tener otra oportunidad. Ante los cambios, Inglaterra decidió irse más atrás, a esperar un error mexicano.
El Tricolor, impulsado por las ganas de César Ibáñez, trataba de finiquitar el juego. Los ingleses sólo dependían de lo que pudiera hacer el solitario Michael Ngoo, quien parecía más jugador de futbol americano que de soccer. Ahogados por el calor, los ingleses se conformaban con sus tres puntos, producto de tres empates.
En los minutos de agonía, parecía que el necesitado era México, y no los europeos. Al final, la Selección está dentro, va a octavos y se vale ilusionarse.
Agencia El Universal
