El coordinador del PRI en la Cámara de Diputados, Francisco Rojas, aseveró que el país no debe ser entregado como «botín de guerra» al crimen organizado, y urgió a las comisiones correspondientes en el Congreso a dictaminar cuanto antes los asuntos de interés nacional, con el fin de celebrar un periodo extraordinario de sesiones.
Ante los pendientes como las reformas políticas, laboral y de seguridad nacional, dijo que en un marco de responsabilidad y respeto mutuo, los diputados federales del PRI reiteran su apertura al diálogo, colaboración y voluntad política para alcanzar los acuerdos que permitan aprobar esas reformas.
En un comunicado, recordó que su partido propuso un periodo extraordinario, pero también urgió a las comisiones a tener dictámenes listos para ello.
«No se pueden crear expectativas de supuestos trabajos parlamentarios en el pleno de las cámaras, si las comisiones legislativas no han hecho lo propio previo de concluir dictámenes sólidos y consistentes, además de que hayan logrado los consensos mínimos indispensables para poder ser sometidos a la discusión y votación.
«La realización de sesiones extraordinarias exige y demanda de los actores políticos la mayor responsabilidad posible, tanto en la identificación de los temas de la agenda parlamentaria que podrían inscribirse en una eventual convocatoria, como en la conducción y coordinación de los trabajos legislativos previos, que permitan concretar un llamado a sesiones del pleno de ambas cámaras durante un receso legislativo», dijo.
Rojas recordó que en febrero y abril pasados, ambas cámaras trabajaron intensamente en el desahogo de gran cantidad de asuntos de relevancia para la sociedad, logrando aprobar diversas disposiciones que coadyuvarán a mejorar el desarrollo del país.
Sin embargo, explicó, existen otros temas que están a punto de ser dictaminados por las comisiones de la Cámara de Diputados y que al igual que los anteriores, representan cambios sustanciales en la sociedad mexicana, como la reforma laboral que se encuentra en discusión o los cambios a la ley de seguridad nacional y la reforma política, que están en las comisiones.
Apuntó que las reformas a la Ley de Seguridad Nacional, son parte de cambios indispensables al marco jurídico nacional, para dar un mayor soporte jurídico a la acción del Estado, contra los grupos de la delincuencia organizada que están afectando y dañando a nuestra sociedad de una forma extremadamente grave.
Recordó que México ya no marcha como cuando fue una nación de oportunidades, refugio de perseguidos, promotor de la paz y de la solidaridad, por el contrario, ahora sufre de una expansión del crimen organizado, aumento de desempleo, mayor pobreza, desigualdad y marginación.
Hoy, dijo el coordinador parlamentario priista, se requiere una gran voluntad política para contrarrestar los agravios, buscar la reconciliación nacional y recomponer el tejido social.
«El país no debe ser entregado como botín de guerra al crimen organizado, y si algo puede debilitarlo es que la economía y la escuela ofrezcan un lugar para los jóvenes que, excluidos del desarrollo económico, social y humano, son víctimas fáciles del reclutamiento de los criminales», remarcó.
Reiteró que los priistas no pueden convalidar una estrategia que no partió de un diagnóstico serio y completo del problema ni se basó en información de inteligencia criminológica, por lo que – insistió — no basta con enfrentar a la delincuencia organizada con la fuerza pública, sino que es preciso desactivar el clima social que hace posible su permanencia.
«Es tiempo de recuperar los valores que definen nuestra identidad nacional y hacen posible la convivencia civilizada. Esta generación no debe legar a nuestros hijos una cultura del miedo, el individualismo a ultranza, la desconfianza en los demás y la falta de expectativas reales de futuro.
Agencia El Universal
