México es el segundo mayor consumidor de goma de mascar en el mundo, según estadísticas de grupos empresariales. Pero es un hábito que está cerca de volverse más costoso.
La Cámara de Diputados analiza una propuesta para aplicar un impuesto especial al precio del chicle, como se conoce en el país a la goma de mascar.
Contenido relacionadoCiudad de México contra sus malas costumbres»Quito limpiecito»: campaña contra las gomas de mascarEl objetivo es recaudar dinero para financiar el costo de despegar millones de piezas que cada año se arrojan en calles, monumentos y fachadas de edificios públicos.
La propuesta ha causado polémica. «Puede funcionar muy bien si el dinero va directamente a los encargados de la limpieza en las ciudades», le dice a BBC Mundo Ricardo Jaral Fernández, intendente del Centro Histórico de Ciudad de México.
En cambio Manuel Jiménez, empleado de un centro comercial, piensa lo contrario. «Aunque le suban lo que quieran es lo mismo, la gente siempre tira el chicle en las calles, es un problema cultural. No entendemos», dice en conversación con BBC Mundo.
De acuerdo con la empresa Kraft Foods, en México se producen más de 92.000 toneladas anuales de goma de mascar. El mercado de esta golosina representa ingresos por unos US$420 millones a los fabricantes.
El país es el segundo mayor consumidor de goma de mascar en el mundo después de Estados Unidos, según esta empresa.
