La guerra de Mourinho
MEXICO, D.F., diciembre 10 (EL UNIVERSAL).- Del amor irrestricto que pregonó en su etapa como auxiliar de Bobby Robson y Louis Van Gaal, a la conversión del más ferviente contrincante del Barcelona en la actualidad, personificado por el portugués José Mourinho, incluso por encima del Real Madrid, al que representa desde el banquillo merengue.
Líder indiscutible en la Liga de las Estrellas, bajo la tutela de Mou, el conjunto blanco parece estar —al fin— a la altura del poderío ejercido por el Barça en los últimos años, de la mano de Pep Guardiola, al extremo de encabezar el certamen con la suficiente autoridad como para atreverse a desafiar al plantel blaugrana con altivez.
Y aunque la presunción, desde sus orígenes, siempre estuvo en boca de Mourinho, la diferencia con la personalidad que exhibió hace poco más de 14 años consiste en que en aquel entonces se proclamaba barcelonista de corazón, desde una tribuna que no le correspondía. En el ya lejano 1997, Mou, quien arribó un año antes al Barcelona en calidad de auxiliar técnico del estratega Bobby Robson. Con él, tras la obtención de la Copa, Mourinho —en su calidad de segundo entrenador— se abrió camino para expresar, a través del micrófono: “Hoy, mañana y siempre con el Barça en el corazón”.
La expresión, recordada hoy más que nunca, aflora a la par de la animadversión declarada por el propio portugués contra la institución blaugrana, a la que desafía al extremo.
En esa tarea, Mourinho no sólo ha conseguido recortar distancia, al perfeccionar al desarrollo futbolístico del Madrid, sino que incluso ha sabido ser más efectivo, al grado de obligar al Barcelona a ser su escolta en la Liga española. Así, el duelo de éste sábado en el “Santiago Bernabéu”, representa el momento ideal para que Mou demuestre que el dominio ejercido por los culés se ha revertido. Parece ser el instante indicado para lograrlo.
Ya de tiempo atrás comenzó a crecer la rivalidad entre José Mourinho y el Barcelona. Enfundado como estratega del Inter de Milán, hizo el triplete con el conjunto italiano y lo coronó al obtener la Champions League, a costa del plantel blaugrana.
Mas desde su arribo al Real Madrid la declaratoria de “guerra” se hizo más evidente con una serie de sucesos plagados de polémica, como declaraciones hasta intercambio de golpes.
Tras su arribo en 2010, Mou alzó la Copa del Rey el 20 de abril de 2011 al vencer al Barcelona; mas una semana después se la cobran los blaugranas en la ida de la Champions League y a partir de ahí se hizo expulsar para luego denunciar un orquestado favoritismo para el Barça de parte de la UEFA, lo que significa una fuerte multa y sanción de cinco encuentros. Posteriormente, en agosto, el Madrid perdió la Supercopa con los culés. El juego concluyó con “cámara húngara” de por medio y un Mourinho que golpeó al auxiliar Tito Vilanova, para añadir otro ingrediente a la rivalidad.
Agencia El Universal
