Oaxaca de Juárez, Oax.- Diversas estampas de la vida cotidiana, de la historia, de sus tradiciones, de las raíces de este mosaico multiétnico que ha forjado la identidad oaxaqueña son las que se conjugan en esta tradicional Noche de Rábanos que durante 113 años se ha consolidado como una de las expresiones más auténticas de nuestros artistas populares.
Una multitud congregada en el primer cuadro de la ciudad y calles aledañas, en un ambiente de verdadera algarabía, recorrieron con asombro y maravillándose con la capacidad y destreza de los artesanos y hortelanos que como cada año, dan vida a escenas que nos identifican y que son motivo de orgullo.
Además de los rábanos, el totomoxtle y la flor inmortal son la materia prima que cada 23 de diciembre en el zócalo de la Verde Antequera recrean una noche en la que los oaxaqueños y visitantes se congregan para compartir y participar de esta fiesta de la que todos salen con un renovado espíritu y un agradable sabor de boca previo a la llegada de la navidad.
Los puestos que se disponen para esta magnífica exposición reciben, durante toda la tarde, a miles de personas, familias enteras que quieren conocer de cerca el resultado del laborioso trabajo de artesanos que de esta manera proyectan su sentir y su forma de ver nuestra cultura, cuya maestría ha dado fama nacional y mundial a nuestra Noche de Rábanos.
En esta ocasión, los ganadores de esta muestra fueron, en la categoría tradicional de rábanos, primer lugar, para Oscar Zacarías Aparicio Mendoza con una representación de la “Guelaguetza”; segundo lugar, para Hermenegildo Contreras Cruz, con “Homenaje racial a la ciudad de Oaxaca, el 25 de abril de 1932, en el Cerro del Fortín”; y el tercer lugar, Enedina Vásquez Cruz con el “Nacimiento mexicano”.
