Dirigentes perredistas acudirán ante el Instituto Federal Electoral (IFE) para promover la “toma de nota” por supuestas violaciones a los estatutos del presidente nacional del PRD Jesús Ortega, para tratar de mantenerse indefinidamente en dicho cargo hasta el 2012.
El llamado Grupo de los 8 (G-8) exigió su renuncia, e incluso la expulsión de sus filas, porque “traicionó los principios de la izquierda y promueve el distanciamiento de líderes y militantes, hasta poner en riesgo la vigencia de sus siglas”.
Acordaron realizar diversas reuniones para ocupar la sede nacional del PRD, con una jornada de reflexión donde serán convocados intelectuales, artistas y diversas personalidades.
En respuesta, Ortega emitió un comunicado en el que responsabilizó de cualquier daño a los dirigentes del G-8, además de René Bejarano, los diputados del PT Mario Di Costanzo y Gerardo Fernández Noroña, y el gobernador del estado de México, Enrique Peña Nieto.
El líder señaló a Dolores Padierna, dirigente de Izquierda Democrática Nacional (IDN), de “posibles agresiones que pudieran sufrir los compañeros y los equipos y la infraestructura establecida en dicha oficinas”.
“Estas personas son las responsables intelectuales de este asalto a las instalaciones y a la legalidad interna del partido y son, en consecuencia, los que legalmente deberán responder ante las autoridades correspondientes”, dijo el líder nacional.
En un mitin en la ciudad de México, el G-8 sumó nuevas adhesiones a su causa, como el regreso de Armando Quintero y de Higinio Martínez, del Grupo de Acción Política (GAP), para ratificar 13 puntos de acción, que incluyen el reforzamiento de la vía legal para consolidar el cambio en la presidencia del PRD.
Ambos fueron oradores para exigir, con el resto, la separación inmediata de Ortega de la presidencia del PRD por haber convertido “en un basurero de oportunismo” al sol azteca y extraviarse para someterse a las órdenes e intereses del presidente Felipe Calderón y del PAN.
En el evento presentaron un plan de acción que enlista 13 puntos para promover el cambio de su dirigencia nacional en el PRD, incluida la secretaria general Hortensia Aragón.
Tras la respuesta de Ortega, el senador Carlos Sotelo, dirigente de la corriente Democracia social, aclaró que la toma de las instalaciones se se realizará de manera pacífica, para reorientar la línea política del sol azteca.
“Vamos a tomar nuestra casa, pero sin caer en la violencia, por lo que los señalamientos de Ortega para tratar de vincularnos a Peña Nieto, solamente muestran lo que es como presidente nacional: un payaso”, aseveró.
Anunció que entre el martes o miércoles próximos, el G-8 definirá cuándo ocuparán la sede, donde se tiene prevista una jornada de reflexión.
Agencia El Universal
