De lo perdido lo que aparezca, resume sabiamente el refrán popular. Es una actitud negativa de conformidad y hasta de resignación generalizada. Pero en política se convierte en virtud.
En la real politik da lugar al surgimiento del pragmatismo y la practicidad. Es decir, a la adaptación convenenciera de las nuevas circunstancias que rodean a los actores políticos.
Esta conducta acomodaticia da lugar, también, al fenómeno del transfuguismo. Coloquialmente la clase política llama a los tránsfugas que brincan de un partido a otro ‘chaqueteros’.
A querer o no, guste o no, el triunfo de Alejandro Murat como virtual gobernador electo, es irreversible. Y lo es más cuando sigue sumando apoyos a su Visión de Gobierno 2016-2022.
Así lo confirmará mañana la entrega de la constancia que le acreditará como gobernador electo.
Y ante la impugnación el Tribunal Electoral del Poder Judicial Federal confirmará el triunfo.
Los ex candidatos a gobernador del PRS y PSD han reconocido a su contrincante del PRI como ganador. Joaquín Ruiz Salazar y Manuel Pérez Morales actúan de manera práctica y pragmática.
Sin dejar de lado cierta carga de oportunismo, más en Manuel que en Joaquín, no han dejado de tener razón. El empresario, dirigente y ex candidato del PRS, ha sido más congruente y realista.
Durante su intervención en los dos debates entre los siete candidatos a gobernador de los doce partidos contendientes, Joaquín Ruiz Salazar, reconoció que ganaría Alejandro Murat.
La terca realidad que finalmente termina por imponerse le dio la razón. La ruptura de la coalición PAN-PRD por el PT y la candidatura de Benjamín Robles, pulverizó a la izquierda.
Hábil y perverso, el Mesías Tropical Manuel Andrés López Obrador (MALO) vio la oportunidad de pasar la factura a Gabino Cué, a su candidato, y al PRD. Y de paso al PAN.
Sin duda, fue una carambola de cuatro bandas bien jugada. Desplazó de la segunda fuerza política al Partido del Sol Azteca y hundió a Acción Nacional en la cuarta posición.
Por otro lado, además, el Partido Revolucionario Institucional jugó de la mejor manera sus cartas. Incorporó a su coalición al Partido Nueva Alianza. Sumó recursos y miles de votos.
La coalición Con Rumbo y Estabilidad por Oaxaca nació muerta. A diferencia de la elección a gobernador en 2010 que llevó al triunfo a Gabino, ahora, no participó Movimiento Ciudadano.
En forma por demás inexplicable Dante Delgado Rannauro decidió alejarse de formar coaliciones con otros partidos. En el caso de Oaxaca ni siquiera postuló candidato a gobernador.
El ex presidiario del penal de Pacho Viejo, Veracruz, por corrupción, creyó que podía ganar solo. El triunfo de Enrique Alfaro Ramírez en Guadalajara le preñó de soberbia. No le alcanzó.
Salvo su mejor opinión, a nuestro leal saber y entender la renuencia de la coalición PAN-PRD a aceptar el triunfo de Alejandro Murat, no debe ir más allá del clásico ‘derecho al pataleo’.
En caso contrario, exhibirá otra vez la soberbia, odio y sed de venganza contra Alejandro por agravios paternos. Los asesores de Pepe Toño deben odiar a Ulises Ruiz, no a los Murat.
Es lamentable que, una vez más, intereses aviesos utilicen a un político inteligente y con experiencia como instrumento de venganza. Los nombres son conocidos de todos.
No es nada descartable que Jorge Enrique Castillo Díaz más que el coordinador de la CONAGO, Gabino Cué, realmente lo único que busque es impunidad ante el inédito saqueo.
Será muy doloroso que más temprano que tarde Pepe Toño compruebe que, otra vez, le dejaran solo. Abandonado a su suerte tendrá que cargar con los negativos del gobierno de Gabino Cué.
Con inteligencia y humildad, los dirigentes nacionales y estatales de las tribus del PRD, y los del PAN, y su candidato deben reconocer sus graves errores antes y durante la campaña.
Al partidizar e imponer consejeros incondicionales en la integración del Instituto Estatal Electoral y de Participación Ciudadana prohijaron su pérdida de confianza y credibilidad.
Unos y otros permitieron, asimismo, que la consigna del gobernador Gabino Cué para avalar la encuesta amañada del Centro de Convenciones diera una estocada mortal al árbitro electoral.
También lo hicieron en la imposición de magistrados del Tribunal Electoral del Estado. Sobre todo, Juan Mendoza Reyes impuso como presidente al corrupto Víctor Manuel Jiménez Viloria.
La ineptitud del magistrado Jiménez Viloria era por demás pública y notoria. A ello se sumaron los escándalos de nepotismo y corrupción. Los magistrados del PRI y del PRD lo destituyeron.
Hoy, la coalición PAN-PRD se lamenta de la ineptitud e improvisación de los consejeros electorales. Particularmente por el pésimo trabajo del PREP. ¡Pero si ellos los impusieron!
Al margen de filias y fobias, porque no es nada personal, reiteradamente hemos criticado la
actuación de los consejeros del Instituto Estatal Electoral y de Participación Ciudadana.
Más que falta de profesionalismo es ignorancia en el caso del consejero presidente del IEEPCO, Gustavo Meixueiro Nájera. La ineptitud e improvisación se hace extensiva a otros consejeros.
Las graves violaciones a la Ley en materia de paridad de género están documentadas. La Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación les enmendó la plana.
En tales condiciones, está más que fundada y motivada la demanda de renuncia del consejero presidente del IEEPCO, Gustavo Meixueiro. Sólo falta formalizar su demanda de destitución.
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