* Su apoyo al #132 y su posible injerencia electoral
* SEP y SNTE revisan los programas de evaluación
En el gobierno hay preocupación por la inminente visita de Camila Antonia Amaranta Vallejo Dowling.
La guapa dirigente de las Juventudes Comunistas de Chile llegará a México el 15 de junio para participar en eventos de su generación y, obvio, sumarse al movimiento lópezobradorista #YoSoy132.
Camila ya anunció su respaldo a esa agrupación torpedeada por su ala radical y viene para un encuentro camuflado, titulado Las universidades públicas en América Latina. El debate necesario.
¿Y por qué teme el régimen y en especial las secretarías de Relaciones Exteriores y de Gobernación?
Simple: por sus antecedentes y su activismo.
Camila es identificada como una mujer de izquierda (comunista para mayores señas), radical y partidaria de la vía armada.
En esa calidad, de acuerdo a reportes de inteligencia, estuvo a mediados de abril en Cuba con el comandante Fidel Castro y al parecer coincidió también con Hugo Chávez.
Ojo: no se entrevistó con el presidente Raúl Castro, sino con su hermano, el jefe real de la revolución cubana.
Puede registrarse como dato sencillito, pero con una acotación: la mayor representación diplomática de Cuba está en Chile y no puede verse casual su ascenso político.
EL RIESGO DE APLICAR LA EXPULSION
Lo preocupante es en qué momento llega Camila Antonia Amaranta Vallejo Dowling.
Cuando el país ha entrado a la etapa decisiva de su proceso electoral, con partidos cuyo empeño parece enervar a la sociedad y llevarla a conflicto peor al de 2006, con una juventud cada vez más activa pero también con amagos de violencia.
Ese coctel puede desbordar el proceso.
Ese es el temor.
Si Camila llega a agitar más a los universitarios, la situación puede salirse de control.
Desde el inicio de ese activismo, hace cosa de un mes, se ha tenido especial cuidado en llevar las movilizaciones dentro de marcos de civilidad.
Por eso desde la Secretaria de Gobernación se les desmontaron las vallas de protección y el subsecretario Obdulio Avila salió a dialogar con ellos.
Claro, entonces sólo se manifestaban contra el priísta Enrique Peña y hoy se han extendido a escenarios inesperados como el estadio, o bien se expresan ante los demás candidatos en sus mítines.
No se les cataloga así, pero son provocaciones abiertas en aras de generar conflicto, exacerbar ánimos y generar violencia, un muerto o siquiera un herido.
Por eso el temor de nuevos ingredientes y para colmo externos.
Lo más grave sería aplicarle la Constitución por injerencias en un proceso electoral, y más si ingresa con permiso de turista y se inmiscuye, como sucede con Luis Costa Bonino, el recolector uruguayo de aportaciones empresariales de Andrés Manuel López.
Porque Costa Bonino es punta de lanza financiera de López como el movimiento #YoSoy132 es usado por el mismo perredista para torpedear al principal adversario.
NO LE PIERDA LA PISTA A LA TELEVISION
1.- Las evaluaciones estudiantiles no han salido como lo desearon las autoridades educativas y el sindicato magisterial.
Hubo grupos disidentes en escala, sobre todo en Oaxaca, Michoacán y Guerrero, empeñados en descarrilar la prueba ENLACE y hasta llegaron a golpear a alumnos al momento del examen.
José Angel Córdova y Elba Esther Gordillo vieron la alerta y revisan cómo extender esta práctica y cómo mejorar la coordinación a fin de hacerla más exitosa con el magisterio.
No le pierda usted a pista a un hecho: las entidades con mayores resistencias son las más rezagadas en el sistema educativo nacional.
Una vergüenza.
Y 2.- la vista no debe despegarse de la pantalla.
Habrá movimientos, sino de fondo como retiros, sí de forma.
Una pista es el monitoreo de las redes sociales, donde el miércoles pasado sorprendió la reacción masiva por el pobre papel de Víctor Trujillo en Tercer Grado.
Le critican su desinformación, su ambigüedad en las preguntas y nada más –pero tampoco nada menos- ante los candidatos a la Presidencia de la República.
Al margen de este hecho, una cosa queda clara: hay calidad periodística en Tercer Grado.
