Gustavo Enrique Madero sabe que el camino que tiene por delante como nuevo presidente nacional del PAN no es fácil. Antes de la decisión de quién será el candidato panista a la Presidencia en 2012, sabe que su tarea más complicada será la “conciliación” de las distintas corrientes y expresiones que integran el Comité Ejecutivo Nacional.
En entrevista con EL UNIVERSAL, dice que se integró un CEN blanquiazul con equilibrios, que le permitirá recuperar el diálogo, el debate y la reflexión, es decir, será el mejor comité de la historia.
Descarta que la integración plural y con integrantes del ala conservadora trabe acuerdos, pues no se le debe tener miedo a la democracia ni a la inclusión que, al contrario, legitiman decisiones y dan mayor respaldo a las deliberaciones, aunque “será más difícil”.
Madero envía un mensaje a quien, asegura, se perfila como el nuevo presidente del PRI: “Puede ser alguien a quien le gusta mucho bailar… pero pues tendrá que saber bailar con la más fea” en 2012.
Comenta que contempló lanzarse como candidato a la Presidencia en 2012, sin embargo lo convenció más ir por la dirigencia panista.
¿Qué será lo más difícil?
Lo más difícil es conciliar las distintas expresiones que existen en todos los partidos, las distintas agendas, los distintos pesos y contrapesos, proyectos que existen en toda la comunidad y más cuando es una institución política. El principal reto es hacer política dentro del PAN y encontrar el espacio en el que todos quepamos y en el que todos nos veamos identificados y en el que todos coincidamos.
¿Soñó con este momento?
Sí, desde que me metí y tomé esta decisión, la tomé en la soledad y en la intimidad de una reflexión de proyecto de vida de futuro, que necesitaba conciliar la visión política de lo que hacía falta en el PAN. Tenía varias opciones que sometí a un análisis: participar como candidato a la gubernatura de Chihuahua, seguir como coordinador de los senadores; incluso algunos me proponían si no consideraba aspirar a contender en 2012, y el que más me cautivo y me convenció es la necesidad de participar en el proyecto de partido.
¿Hubo pacto contra Gil?
No, yo no lo formularía así. Lo que hubo con todos los candidatos fue un diálogo para conducir el proceso de la mejor manera, con respeto institucional, democrático, con garantías de que iba a haber un resultado y de que no se iba a descarrilar en ningún momento, ni a poner en peligro la unidad, ni a la institución. La necesidad de construir mayorías está considerada en el estatuto y en los reglamentos.
¿Ha platicado con Gil?
Sí, hemos platicado, hemos mantenido un diálogo. Obviamente hay visiones distintas, interpretaciones distintas; yo tengo la plena confianza de que la comunicación fue sincera, que hubo cumplimiento y atención a los planteamientos que desde el primer minuto se hicieron, se fue actuando con generosidad; las presiones, las formas, todo esto impidió que se pudiera concretar de la mejor manera.
¿En la negociación estuvieron Patricia Flores y Jorge Manzanera para ingresar al CEN?
No lo pondría con nombres y apellidos. Hubo distintas expresiones de considerar propuestas, equilibrios, liderazgos y se estuvo discutiendo qué era lo mejor, pero siempre se mantuvo la intención de buscar salidas, eso fue auténtico y absoluto y esa es la actitud que se mantuvo hasta el final.
¿El PAN necesita sanar heridas?
Siempre es importante, después de cualquier proceso, recapitular, reconocer que los resultados no a todos complacen. La democracia es un platillo agridulce que no a todos satisface, pero es el que tiene los mayores nutrientes para cualquier organización. Debemos verlo con visión institucional, sin ninguna agenda de agravios ni rencores.
¿Integración del CEN?
Es un CEN fuerte, de liderazgos diversos, intensos, que van a permitir recuperar el diálogo, el debate y la reflexión y la estrategia para salir unidos con una visión de partido y de país. Se han buscado equilibrios para que estén gobernadores, senadores, diputados, para que estén representados liderazgos distintos. Será el mejor CEN de la historia.
¿Pluralidad trabará acuerdos?
No, no hay que tener miedo a la democracia, a la inclusión, al debate; al contrario, ahí es donde sale la riqueza, la parte más legítima de las decisiones, con mayor respaldo, con mayor fortaleza. Es un camino un poco más difícil que la homogeneidad, pero esto nos ayuda muchísimo a lograr algo que hace mucha falta en el PAN.
¿No será usted quien le entregue la Presidencia al PRI?
No, no, no. ¡Para nada! Yo hice una expresión… el que se perfila, no sé de qué manera, para presidir al PRI, de que puede ser alguien que le gusta mucho bailar… pero; pues, tendrá que saber bailar con la más fea también.
Agencia El universal
