Mérida.- Una relativa afectación vivieron usuarios del transporte público y urbano al semiparalizarse unidades del Frente Único de Trabajadores del Volante (FUTV), taxistas independientes y autobuses en protesta contra el gobierno federal por las alzas al precio de los combustibles.
El uso de cerca de 350 vehículos oficiales, tanto del Gobierno del Estado como del Ayuntamiento de Mérida, así como de los asignados a funcionarios (incluyendo las dos camionetas de la gobernadora Ivonne Ortega) que cubrieron 42 rutas desde las 6 de la mañana, amortiguó el impacto de la suspensión.
Supuestamente mil 445 vehículos afiliados al FUTV, organismo vitalicio de los taxistas yucatecos al que se sumaron taxis independientes y autobuses de la Alianza de Camioneros de Yucatán, Unión de Camioneros de Yucatán, Minis 2000, y servicio de carga y volquetes entre otros, dejaron sin servicio a la ciudad y conurbados a Mérida por espacio de 6 horas. El paro inició a las 6 de la mañana y terminaría a las 12 del día.
Es la cuarta protesta que realizan los transportistas urbanos y colectivos que aseguran que el presidente Felipe Calderón es «insensible a las demandas populares» al decretar alzas de combustible a cada rato que impactan también los precios de otros bienes y servicios y de los productos básicos.
Los camiones se apostaron a lo largo del anillo periférico de la ciudad, en la zona poniente, durante las seis horas y solamente un 30 por ciento de los transportistas mantuvo el servicio normal para evitar «dañar» a los usuarios, según comentaron los transportistas.
Los 350 vehículos oficiales del Gobierno del Estado y del Ayuntamiento meridano cubrieron 42 rutas en servicio gratuito hasta el centro y otros tantos carros de funcionarios que también fueron habilitados con choferes que laboran en ambas dependencias. Los vehículos contaban con cartulinas que señalaban las rutas que cubrían y que el servicio era gratuito.
Otros taxis colocaron carteles de protesta en sus vehículos pero brindaron el servicio en las rutas oriente, poniente y sur de la ciudad, en tanto que algunas personas prefirieron caminar.
El Universal
