Saltillo.- El ex gobernador Humberto Moreira ha dado una mala señal para quienes lo ven como la mejor opción para dirigir un Partido como el Revolucionario Institucional en el país, al operar desde esa posición una sucesión hereditaria sanguínea en su estado.
Si se ha criticado el compadrazgo, el amiguismo y la relación cercana más allá de los amistoso con entre los “delfines” de los sucesores a presidentes de la república, gobernadores y ediles, el hecho de dejar al hermano en esa posición rebasa cualquier explicación “técnica” o basada en los “estatutos” y es moralmente inaceptable; sin embargo, es la señal que se está mandando a los mexicanos.
En ese sentido, Rubén Moreira Valdez fue declarado candidato del Partido Revolucionario Institucional (PRI) a gobernador de Coahuila.
El presidente de la Comisión Estatal de Procesos Internos del tricolor, Eliseo Mendoza Berrueto, dijo que el único aspirante cumplió con todos los requisitos establecidos en la convocatoria.
Más de seis mil militantes y simpatizantes procedentes de todo el estado se encuentran en este momento en la explanada de la sede del PRI, donde acompañan a quien aseguran es el virtual gobernador del estado para el periodo 2011-2017.
Rubén Moreira dijo que está muy orgulloso de ser priísta y se comprometió a efectuar una campaña de civilidad y respeto. «Voy a hacer la mejor campaña, voy a recorrer el estado y empezaré por ciudad Acuña», señaló.
