Pumas es una vergüenza en Ciudad Universitaria y fuera.
Con Juan Francisco Palencia o con Sergio Egea, el equipo es el mismo: derrotado antes de salir al estadio.
Este domingo, con entrenador en segunda fecha, perdió vergonzosamente 2-0 ante Xolos de Tijuana.
Dos goles, uno de Gustavo Bou y otro de Mendoza bastaron para exhibir a un equipo sin idea, sin dirección, sin ánimo, sin futbol y muchas cargas emocionales.
El primer gol fue de larga distancia de Bou a la derecha de la portería auriazul.
Ya en desventaja, atacó sin sentido y en el tiempo extra el entrenador mandó a Bernal a intentar rematar, pero se quedaron sin defensa y Mendoza superó fácilmente a Marcelo Díaz para clavar el último.
